abc Radio

Magistrados en cuatro estados tenían 36 familiares dentro del Poder Judicial

El nepotismo se ha expandido en todo el país, cuatro magistrados del PJF en los estados de Querétaro, Baja California, Jalisco y San Luis Potosí son quienes encabezan la lista

Los tentáculos del nepotismo dentro del Poder Judicial de la Federación (PJF) se extendieron en todo el territorio nacional, sin embargo, son cuatro magistrados quienes encabezan la lista de estas redes familiares.

Dentro de estos nexos se han ubicado al menos a 500 jueces y magistrados, quienes fueron denunciados ante el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con base en la investigación de su consejero Felipe Borrego Estrada.

Su estudio evidencia a 112 jueces y magistrados que habrían utilizado sus facultades para integrar a sus allegados al PJF; pero, de ellos, sólo cuatro magistrados, ubicados en Querétaro, Baja California, Jalisco y San Luis Potosí, lograron integrar a 36 de sus familiares.

Estos van desde sus hijos, hermanos y hasta sobrinos, primos, cuñados y concuños. Algunos llegaron a percibir 101 mil pesos mensuales como secretario particular de magistrado y han logrado escalar hasta ser juez y magistrado.

En su mayoría, los familiares de estos cuatro magistrados se desempeñaron como oficiales administrativos, al acceder con estudios de bachillerato, iniciativa, buena reputación y sin contar con una sanción privativa de libertad, según el Manual General de Puestos del CJF para el año de 2018. Recibían un sueldo de poco más de 29 mil pesos, con primas, aguinaldo, y asignaciones adicionales.

Para algunos otros, quienes trabajaron como secretarios de tribunales y juzgados, los requisitos de ingreso fueron más estrictos al requerirlos contar con título y cédula profesional como abogado, así como la recomendación de un juez o magistrado.

Querétaro

De acuerdo con Laura Sánchez, Valeria Durán, Rafael Cabrera y Raúl Olmos de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), el caso más emblemático es el de Günter Demián Hernández Nuñez, quien a lo largo de 23 años, logró convertirse en juez de distrito.

Su madre es la magistrada María Pilar Núñez González, quien estuviera adscrita al circuito de Querétaro hasta 2018, y quien contaba con nueve familiares dentro del Poder Judicial. Ocho de ellos adscritos al Estado de Querétaro.

Günter Demián comenzó en 1996, como oficial judicial y fue en 2002 cuando logró obtener un puesto base de los más bajos, para convertirse en secretario de juzgado, en Jalisco.

Al mes, ascendió a secretario de tribunal para mudarse a Chihuahua y luego al Estado de México, hasta que en 2006, fue transferido al Primer Tribunal Colegiado del Vigésimosegundo Circuito, en Querétaro, a la par de que su madre, María del Pilar, ya había sido nombrada magistrada en este mismo estado.

Tras 10 años en este puesto, por concurso interno de oposición, fue nombrado como juez del Decimosexto Circuito, en Guanajuato, entidad en la que laboró hasta inicios del 2019 como parte del Juzgado Octavo, según la base de datos del propio Consejo.

Este no es el único caso de éxito en Querétaro, pues Rodrigo Núñez Hernández, uno de los siete sobrinos de la magistrada María del Pilar enrolados en el PJF, logró ascender de un puesto de confianza a un cargo de carrera judicial en dos años y medio, durante el periodo que su tía también formó parte del circuito perteneciente a Querétaro.

De 2014 a 2016, pasó de actuario a secretario particular de magistrado para obtener 101 mil pesos al mes, con primas aguinaldo y prestaciones adicionales incluidas.

Los seis sobrinos restantes son: Delta Isela Galván Núñez, Agamenón Adrián Núñez Ávila, Ernesto Carlos Tinoco Núñez, Gerardo Galván Núñez, Iván Manuel Lira Núñez y Jorge Daniel Núñez Ávila.

La magistrada Núñez González se desempeña actualmente dentro del Segundo Tribunal Colegiado Penal y Administrativo de Morelos y contaba con su hermano, Jorge Arturo Núñez González como actuario judicial en Querétaro, con un sueldo que va desde los 50 hasta los 60 mil pesos mensuales. Cargo que también sirve de plataforma para comenzar su carrera judicial con miras a convertirse en magistrado al igual que su hermana.

San Luis Potosí

En San Luis Potosí, son 12 los familiares acomodados en el CJF que forman parte del árbol genealógico de José Manuel Quistián Espericueta, quien hasta 2018 era magistrado del Tribunal Colegiado en materia penal del Noveno Circuito, en San Luis Potosí.

Entre ellos se encuentran: uno de sus hijos, tres hermanos, tres primos, dos sobrinos y tres cuñados.

De los tres hermanos, sobresale que Marino Quistián Espericueta, quien sin trabajar directamente con su hermano, entrara como oficial judicial en 2013 en el Segundo Tribunal Colegiado del Noveno Circuito, cuando su presidente era José Ángel Hernández Huízar.

Dicho nombramiento se dio luego de que este fuera investigado, en 2012, junto con hermano por nombrar a su hijo como su secretario, cuando José Manuel era el titular del Segundo Tribunal Colegiado en materias Civil y Administrativa del Noveno Circuito.

Es de señalar que MCCI acreditó que a la fecha el magistrado Quistián Espericueta no fue sancionado, para ascender a magistrado y laborar actualmente en el Segundo Tribunal Colegiado del Decimonoveno Circuito en Reynosa.

A la par, Marino Quistián cuenta con el despacho Servicios de Calidad y Asesoría Profesional, en el que su socia es Wendy Ninel Pérez Sierra, contadora depresión y quién trabaja en la Auditoría Superior de San Luis Potosí.

Además, se encargan de ofrecer asesoría legal y fiscal, a través de recursos de.revocación y juicios de nulidad y de amparo, mismos que son de conocimiento de juzgadores como su hermano José Manuel o su jefe Hernández Huízar.

Los restantes, Claudia Esmeralda y Filiberto, hermanos de José Manuel se desempeñan como oficiales administrativos hasta el pasado mes de febrero, al igual que su hijo José Manuel Quistián Rocha.

Sus cuñados Juan Carlos Maldonado Saldaña y Juan Manuel Miranda, también laboraron en el mismo puesto dentro del organigrama judicial estatal, mientras que otro cuñado, Pablo García Viera es chofer.

Baja California

Uno de los tentáculos logró extenderse sobre cuatro juzgados de distrito y cuatro tribunales en Baja California, como parte del entramado que durante 18 años logró consolidar el magistrado de circuito, Inosencio del Prado Morales.

De esta red forman parte dos de sus hijas, su hermano, una cuñada y al menos cuatro sobrinos, para dar un total de ocho parientes dentro del Poder Judicial de Baja California.

De estos, una de sus hijas y una sobrina eran las únicas que, hasta febrero de 2019 ocupaban puestos de carrera judicial. El resto labora como oficial administrativo, al tiempo que su hermano Carlos del Prado Morales se desempeña como coordinador técnico administrativo, una de sus hijas, Dinora Ivette del Prado Aros, es secretaria de tribunal y otra sobrina, Nancy Guadalupe Baltazar del Prado, es secretaria de juzgado.

Actualmente su hijo Dinora y su sobrina Nancy ganan 101 mil 823 pesos y 93 mil 916 pesos respectivamente. El hermano del magistrado Inosencio del Prado, es personal de confianza en la Judicatura desde hace 18 años, pese a no ascender en la carrera judicial, luego de ganar 35 mil pesos al mes como Coordinador Técnico Administrativo en el Juzgado Tercero de Distrito, con sede en Mexicali.

Los familiares de este magistrado no sólo comparten apellido, sino también los mismos espacios laborales como su hermano Carlos y su sobrina Nancy, quienes se encuentran dentro del Juzgado Tercero de Distrito de Mexicali.

En el Segundo tribunal unitario de Mexicali, laboran su cuñada Rosalina Aros López y una de sus hijas Dayanira del Prado Aros, mientras que sus sobrinos Marco Antonio y Miguel Ángel Haros Curiel tienen plazas en el Juzgado quinto de Distrito, también en Mexicali. Lo cual apunta que esta red tejida por Inosencio ha perdurado por 20 años desde que se le nombró como magistrado en el 2000.

Jalisco

Con 40 años de trayectoria judicial, la magistrada en retiro Alicia Guadalupe Cabral Parra vio entrar a trabajar a siete de sus familiares al poder Judicial cuando era presidenta del Quinto Tribunal Colegiado en materia Civil en esta entidad: su hijo, dos hermanos y cuatro sobrinos.

Empezó como taquígrafa en 1967, tras 21 fue nombrada jueza en Baja California sur y para 1995, se convirtió en magistrada del Octavo Circuito, en Coahuila.

Dos años más tarde Cabral Parra llegó a Jalisco para presidir el Quinto Tribunal Colegiado en materia Civil, en el que ingresó su hijo Diego Armando López Cabral como oficial administrativo en la ponencia del magistrado José Manuel Mojica Hernández y de quien no se cuentan datos disponibles sobre su trayectoria académica y laboral.

Su hermana, María Consuelo Cabral Parra, también se desempeñó dentro del Tercer Circuito como secretaria del magistrado José Luis González del Cuarto Tribunal Unitario, en Jalisco, sin contar con estudios de licenciatura.

Su currículum en línea detalla que ha recibido capacitación sobre motivación personal, autoestima, ética, cultura y valores por parte del PJF, así como cursos de primeros auxilios en la UNAM, programación neurolingüística y comunicación escrita y oral en la Ibero y otros en la universidad Anáhuac.

Otro de sus hermanos, Ricardo Cabral Parra cuenta con un cargo como coordinador técnico administrativo del Juzgado Décimo Primero de Distrito de Amparo en materia Penal en la Ciudad de México, de acuerdo con la última versión actualizada del directorio del CJF.

De los cuatro sobrinos de la magistrada en retiro, una, Norma Cabral Landeros, se desenvuelve como secretaria del Primer Tribunal Colegiado en materia Civil; Juan Carlos Sánchez Cabral como secretario del Séptimo Tribunal Colegiado en materia Administrativa.

Además, Anastasio Trujillo Cabral trabajan como asesor jurídico en el Instituto Federal de Defensoría Pública, en la delegación de Jalisco. Estos tres consolidaron su carrera judicial en el mismo circuito en el que su tía Alicia Guadalupe presidiera un tribunal desde 19997 hasta su retiro en 2018.

Cabe señalar que en una entrevista, la magistrada en retiro rechazo influir en la obtención de estos cargos para sus familiares, ya que defendió “mis familiares entraron por méritos propios”.

Hicieron sus exámenes. Ha trabajado. Algunos ya no trabajan ahí y quiénes todavía están en el Poder Judicial trabajan ahí por méritos propio. No porque yo los haya metido. Algunos son, incluso, parientes lejanos con quienes no quisiera trato”, específico a MCCI, dentro de la investigación que está Organización de la Sociedad Civil hizo llegar a El Sol de México.

Es de recordar que el artículo 97 constitucional establece que los jueces y magistrados tienen facultades para nombrar y remover a los funcionarios y empleados de los Tribunales de Circuito y de los Juzgados de Distrito.

Sin embargo, el consejero de la Judicatura, Felipe Borrego sostiene que está disposición legal fue concebida para garantizar la autonomía de los jueces, pero ha sido desvirtuada para el nombramiento discrecional de parientes.

“No sólo los magistrados de circuito y jueces de distrito logran generar redes clientelares haciendo mal uso de esta atribución. Los números muestran que muchos secretarios, actuarios, oficiales y administrativos poseen familiares en el mismo circuito y en otros. Claramente influyen en la designación, y lo hacen sin que sea posible incoarles (iniciarles proceso o expediente) ningún tipo de responsabilidad”, advierte en su estudio, presentado en julio de 2017 y difundido por MCCI.