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Medicinas ilegales y falsas representan 60% del mercado en México

  • Martes 27 de diciembre de 2016
  • en México

En México, los fármacos ilegales y falsificados representan 60
por ciento del mercado, por lo que urge regular y sancionar su
venta y distribución en tianguis, mercados y vía pública,
señala una iniciativa impulsada por la diputada de Movimiento
Ciudadano, María Victoria Mercado Sánchez, para adicionar la
fracción VIII al artículo 196 del Código Penal Federal.

El documento, publicado en la Gaceta Parlamentaria, refiere que
el consumo de medicinas apócrifas, piratas o ilegales, causa
graves daños a la salud, y las penas actuales no son suficientes
para erradicar esta actividad.

Plantea establecer que las sanciones aplicables por los delitos
previstos en el artículo 194 serán aumentadas en una mitad cuando
se cometan en mercados, tianguis, vía pública, o en cualquiera de
sus inmediaciones. Los castigos en dicho precepto contemplan
prisión de 10 a 25 años y de cien hasta 500 días multa.

Explica que el tráfico de medicamentos en México se ha
convertido en un grave problema de salud. En los últimos años, la
Procuraduría General de la República decomisó más de un millón
de fármacos apócrifos, lo que hace que el mercado emergente de
estos productos converja con el crimen organizado, donde las
actividades ilegales se han vuelto más perjudiciales para la
sociedad.

Entre los productos que más se clonan están los diseñados
para enfermedades crónico degenerativas, como diabetes, presión
arterial, lípidos altos y los que tienen que ver con la
disfunción eréctil.

De acuerdo con datos de la misma Procuraduría General de la
República, las zonas de mayor producción y distribución de
fármacos ilegales se encuentra en el Pacífico-Centro, siendo
Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Morelos y la Ciudad de
México, las entidades que más comercializan estos productos. Sin
embargo, enfatiza, no se tiene un diagnóstico de la cantidad de
laboratorios clandestinos que operan en el país.

Señala que productos que se fabrican en India, Pakistán, China
y otros países de Asia, entran a México por las fronteras de
Belice y Guatemala.

Esas sustancias pueden provocar el avance de los padecimientos
al contener sustancias inocuas o un principio activo que no trata
la enfermedad, y simplemente no funcionan, ocultan la
sintomatología y empeoran la condición de los pacientes. Además,
se corre el riesgo de envenenamiento e intoxicación.