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Proyecta la Sedena producir 3.9 millones de artículos en 2017

  • Jueves 5 de enero de 2017
  • en México

  • Once fábricas de Vestuario y Equipo ejercieron 1.105 MMDP
  • Transparencia y licitaciones permiten ahorros por 82.7 millones de pesos en 2016

Para 2017, la Dirección General de Fábricas de Vestuario y Equipo de la Secretaría de la Defensa Nacional, proyecta elevar su producción a 3 millones 900 mil artículos, en apoyo a las necesidades y misiones del Ejército y Fuerza Mexicanos, afirma su titular el general Juan Manuel Castillo Segura, tras revelar que la transparencia y licitaciones públicas, para la adquisición de insumos y servicios de la DGFAVE, les permitió este año ahorrar 82 millones 700 mil pesos, con lo que adquirieron nuevas tecnologías de punta para bajar costos y mejorar la fabricación de uniformes y equipo de tropa y mandos militares.

Durante la entrevista y visita a las instalaciones de la DGFAVE-Sedena, en Iztapalapa, el General de División adelantó que este año ejercieron 1 mil 105 millones de pesos, gracias a las economías logradas con transparencia y rendición de cuentas que les ha permitido reducir costos y eficientar tiempos de producción. Agregó que en 2015, el ahorro de recursos alcanzó los 450 millones de pesos. Sostuvo que las licitaciones públicas propician la competencia y la reducción de costos.

En el complejo FAVE se encuentran además el Hospital militar de Zona El Vergel de Iztapalapa, con 30 camas y la capacidad de atención para 220 y hasta 250 pacientes diarios. Tiene dos quirófanos, servicio de Oftamología, consulta familiar, Sala de emergencias, Ortopedia, medicina física y rehabilitación.

Dentro de las instalaciones hay también un Centro de Desarrollo Infantil (Cendi), para los hijos de los mil 709 miliares (hombres y mujeres) que habitan en las 796 viviendas de la Unidad Habitacional que también está dentro de la periferia de las instalaciones de la FAVE. El Cendi cuenta con 56 educadoras y tiene una matrícula de 206 alumnos. Además está un proyecto para la construcción de una escuela primaria.

Para asegurar los estándares de calidad requeridos en la fabricación de uniformes y los productos que se elaboran en las fábricas de la FAVE, el capitán primero ingeniero industrial, Jaime Ernesto Solano, jefe de la Fábrica de Sastrería, señala que cuentan con tres laboratorios reconocidos ante la Entidad  Mexicana de Acreditación (EMA), cuya certificación asegura que los artículos reúnan la calidad requerida, para beneficio de la tropa y mandos oficiales.

Acompañado en todo momento por su primer círculo de colaboradores, el general Brigadier Intendente, César Leopoldo Reyes, subdirector general de FAVE, capitán primero, ingeniero industrial, Salvador Contreras, subjefe operativo, teniente coronel de transmisiones, Édgar Mercado, Ayudante General, teniente coronel Ingeniero Industrial, Óscar Alejandro Morales, jefe de Ingeniería y el Capitán Primero Ingeniero Industrial, Alberto Escalante, jefe del grupo enlace de la FAVE, explica:

En uno de los laboratorios se hacen comprobaciones de durabilidad y vigencia del uniforme, elaborado para un año de vida útil. Ahí se hacen pruebas de envejecimiento a la indumentaria militar, 50 demostraciones de lavadas y de medio ambiente.

Se está además en la etapa de pruebas de la fabricación de un proyecto de un Hangar corredizo para los helicópteros, con la finalidad de cubrirlos de las inclemencias del tiempo en lugares de orografía y clima complicados. Son hangares inflables, que alquilarlos a una empresa privada, sería carísimo, detalla el joven ingeniero industrial militar, Jaime Ernesto Lozano.

Esta planta nos permite tejer en promedio para uniformes, 2.2 millones de metros de tela al año, porque no solo se hace tela para uniformes, también para sábanas y equipo de dormitorio y para escuelas militares, ropa de cama, sábanas almohadas, ropa hospitalaria. “Esto es de lo más moderno que hay en el mundo, tenemos una buena calidad, al disminuir el costo de refacciones y la planta requiere de menos gasto”, indica el director de FAVE.

Se tiene además, la expectativa de mejorar permanentemente el uniforme, de que el personal se sienta cómodo. De 2000 a 2016 la producción ha aumentado, porque el número de efectivos del ejército es mayor. No han impactado las bajas por deserciones o defunciones en los niveles de producción, por el contrario, ha aumentado en función del crecimiento del número de efectivos. “Más que afectar, hemos optimizado los recursos”.

AVANZA EQUIDAD DE GÉNERO EN LA MILICIA

El general Juan Manuel Castillo sostiene que de los 1 mil 907 hombres que trabajan el complejo militar de Iztapalapa, hay 740 mujeres -más de 35 por ciento-, que realizan sus actividades en un clima de armonía y respeto, con beneficios como un Lactario para las señoras que están en lactancia y puedan utilizarlo con higiene y tranquilidad en la extracción de la leche materna en un lugar aséptico, limpio, confortable.

Para el secretario de la Defensa, general Salvador Cienfuegos, la equidad de género en el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, se ha quedado corta pero confía en que antes de que termine esta administración o a principios de la siguiente, se abrirán de manera extraordinaria mayores espacios para las mujeres en la milicia.

Informó que en su administración se tomó la decisión de que las mujeres entraran a más ramas del Ejército como la especialidades del mando en las unidades de Infantería, Caballería, Artillería, Ingeniería y Blindado. “Se empezó por áreas más accesibles, como salud, oficinas y comunicaciones, hasta llegar al Colegio Militar, donde hoy tenemos mujeres graduadas en artillería y manejo de máquinas, herramientas y explosivos”, remarcó el titular de la Sedena.

Detalló que ya existen mujeres graduadas en la Escuela de Ingenieros, tenemos una capitán ingeniero constructor, una capitán ingeniero industrial y son mujeres muy destacadas. La prospectiva es que lleguen a los mandos que les correspondan y son ya un ejemplo para los varones en el terreno, en la sierra. Además de que ya tenemos generales médicos, las enfermeras ya son coroneles y generales abogados y el trabajo que desarrollan no desmerece.

LICITACIONES CON 588 CONTRATOS

Respecto al tema de la transparencia y licitaciones, el general Juan Manuel Castillo refiere de manera insistente que “Mi General Secretario ordenó clarito que hiciéramos licitaciones públicas, lo que nos ha facilitado el impulso a la competencia y ello nos ha permitido disminuir de manera significativa los costos de producción. Ahora, más que aumentar licitaciones, al poner a concurso las compras o adquisiciones de insumos como el hilo y materias primas, metemos la competencia las empresas y bajan  los costos”.

El director general de la FAVE revela que en 2016 firmaron 588 contratos y básicamente se licitaron las adquisiciones de hilo, cuero, forro, material balístico y hebillas, entre otros. “Procuramos evitar las licitaciones directas por cuestiones de transparencia. La propia administración pública nos obliga a que transparentemos los procesos internos que hemos privilegiado y nos ha dado muy buenos resultados”, añadió.

Puntualizó sus metas y desafíos principales en la actualidad. “Tenemos como premisas básicas seguir transparentando los procesos de adquisición, para optimizar recursos y obtener mejores condiciones en términos de costo beneficio, en los procedimientos de compra y mejora del vestuario y el equipo. Mejoras en términos de confort, comodidad, de resistencia y seguir modernizando la FAVE, pero con recursos propios”.

Al hablar de las necesidades del Ejército, el general Castillo comentó que la fabricación de los productos de la FAVE, están pensados para garantizar la comodidad y seguridad del Ejército en sus actividades de labor social y lucha contra el narcotráfico. Por supuesto que sí y se la voy a poner sencillito:

“Para poder satisfacer esas necesidades de nuestra tropa, le pedimos la opinión a ellos. Les decimos cómo sientes tu calzado, cómo sientes tu bota, uniforme. Aparte de eso, mandamos cada año a un equipo de FAVE, los que hacen el calzado, los uniformes. Los que diseñan estos productos”, dijo.

Los mandamos a las unidades en campaña, a que caminen el desierto, montaña, selva, para que convivan con la tropa y recojan directamente los puntos de vista, hacemos las pruebas in situ, con el fin de garantizar los resultados de calidad y confort en el producto. Por supuesto que están cubiertas las necesidades de los soldados en ese aspecto”, asentó.

La cabo Natalia Méndez trabaja en la fabricación de los productos de la FAVE, en el área de sastrería, en la  confección de uniformes. Labora como todas sus compañeras, de las 7:30 horas a las tres de la tarde. Antes de comenzar sus actividades en la fábrica, lleva a sus hijos al Cendi del complejo militar, se inviste con el uniforme y pasa al servicio de comedor a desayunar, antes de iniciar sus labores diarias.

Percibe a la quincena 4 mil pesos y orgullosa comenta su trabajo y pertenencia a la institución, donde destaca la apertura y oportunidades existentes, para ascender mediante estudios a otros cargos y avanzar hacia mejores estadios de vida.

Los mandos oficiales de la FAVE resaltan que recientemente les hicieron una auditoría que los coloca en la SDN como las segunda dependencia que certifica (la primera fue la de Dirección General de Derechos Humanos). “Aquí en la FAVE somos  la segunda en obtener una de las puntuaciones más altas, de 100 puntos 99 con un nivel de Certificación Oro, lo que significa que además de las condiciones que tenemos, estamos implementando acciones contra la discriminación. En enero nos van entregar el certificado que obtuvimos.

El general Castillo Segura agrega que tienen en la actualidad cerca de 56 hombres estudiando fuera de la FAVE a nivel licenciatura y dos maestrías, contadores públicos, abogados y en criminalística y destaca que “casi el 50 por ciento de nuestro personal son mujeres”.

La estudiante de servicio social, Luna Zedillo Jazmín, proveniente de la Escuela Superior de Ingeniería del Instituto Politécnico  Nacional (IPN), en el área del Laboratorio Textil, comenta  su experiencia en la práctica. Lleva tres meses de prácticas y le faltan otros tres para terminar con el requisito académico. Dice que su servicio social en la Sedena le ha servido para perfeccionar lo aprendido en la Escuela y recomienda a los egresados de las universidades hacer su servicio en la SDN.