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Redistritación electoral en la Ciudad de México, un golpe a la ciudadanía

  • Miércoles 5 de abril de 2017
  • en México

*Investigadores y Comisión de la Reforma Política advierten de
la reducción de la representación

*Fracturará “geografías de control electoral” de partidos,
reconocen ante
El Sol de México

*La propuesta aplicará a partir del 4 de junio y entraría en
vigor el 17 de septiembre de 2018

*Rompe con el principio de igualdad del voto, sostienen
expertos

Primera de dos partes

La propuesta de redistritación para la Ciudad de México del
Instituto Nacional Electoral (INE), que aplicará a partir del
proceso electoral 2017-2018, y entrará en vigor desde el 17 de
septiembre del 2018, es un golpe de la “partidocracia” a la
representación ciudadana, rompe con el principio universal de
igualdad del voto y fracturará las geografías de control
electoral de algunos partidos políticos.

En medio de un clima creciente de inconformidad por el dictamen
presentado por la autoridad electoral, investigadores, politólogos
y Comisión para la Reforma Política del Distrito Federal,
destacan ante El Sol de México la falta de consenso en torno al
proyecto de redistritación, que reduce de 40 a 33 los distritos
electorales de la Ciudad de México, para atender la propuesta del
Constituyente de conformar el primer Congreso local de la Capital,
con 33 diputados de mayoría relativa y 33 de representación
proporcional.

Contra lo que afirman el presidente y los consejeros del INE, de
que se trata de un documento meramente técnico, elaborado sin
intereses políticos y con el consenso  de representantes
partidistas, el presidente de la Comisión para la Reforma
Política en la ALDF, José Encarnación Alfaro, y el profesor
investigador de procesos políticos y campañas electorales de la
Universidad Autónoma de México (UAM), Héctor Tejera, se suman a
la andana de cuestionamientos al documento.

Alfaro Cázares pone en claro que el INE presentó primero lo
que es la redistritación a nivel federal, como es su obligación y
después su propuesta de distritación respecto a lo que dispone la
Constitución de la Ciudad de México, de que sean 33 distritos en
lugar de 40, estableciendo bajo los criterios para tomar en cuenta
situaciones de carácter poblacional, como representación y
orígenes de los barrios pueblos con su identidad cultural.

Para el asambleísta, “tiene que respetarse el principio de
igualdad del voto y, por supuesto, respetar elementos de identidad
geográfica, cultural, etcétera. Creo que en este primer ejercicio
que presentó el INE se guardan esos dos criterios, que por
supuesto rompen geografías de control electoral de algunos
partidos políticos”.

El doctor especializado en procesos políticos y electorales de
la UAM, Héctor Tejera, señaló que aun cuando todavía no se
publica la nueva Constitución de la Ciudad de México, con las
propuestas de redistritación para la capital y la próxima
conformación de la ALDF, los partidos quitan a los ciudadanos,
cada vez más, la posibilidad  de elegir a la gente que los va a
representar. “Esto es prácticamente un acuerdo intrapartidario
que demuestra que son los partidos políticos los que tienen el
poder”.

Las disposiciones para elección de poderes Legislativo y
Ejecutivo, así como de las alcaldías, aplicarán a partir de este
proceso electoral 2017-2018, y entrarán en vigor respectivamente
el 17 de septiembre del 2018, el 5 de diciembre del 2018 y el 1 de
junio del 2019.

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Reducirán de 40 a 33 los distritos electorales

BAJAN DISTRITOS, PERO NO GASTOS EN LA
ALDF

La redistritación obedece a la decisión que tomaron los
constituyentes de que en el Congreso de la Ciudad de México haya
33 diputados de mayoría relativa -en lugar de 40 que hay en la
ALDF- y 33 de representación proporcional o plurinominales. Por
esa razón pasará de tener 40 a 33 distritos electorales
locales.

En 1978, durante una reforma legal para cambiar la
representatividad en la Cámara de Diputados, se amplió la
configuración de la Ciudad, y en 1979, de 196 distritos
electorales federales existentes se determinó elevar el número
300.

La Ciudad de México inició con 40 distritos electorales, con
el paso de los años y con las redistribuciones realizadas ha
perdido 16. En 1995 fueron eliminados diez; en 2005, tres, y ahora
en 2017, otras tres, es decir, en 29 años hay una baja de 40 por
ciento.

Al instrumentar esta última distritación se tomó en cuenta el
más reciente censo poblacional del Instituto Nacional de
Geografía y Estadística (INEGI), correspondiente a 2010. Empero,
de acuerdo a las autoridades, esta última cartografía se
postergó dos ocasiones (en los comicios de 2012 y 2015) por
diversos factores técnicos y ante la posibilidad de la reforma
electoral.

El 22 de agosto del año pasado, el INE comenzó los trabajos
para actualizar los límites territoriales y de población de cada
uno de los 40 distritos electorales en la Ciudad de México, con
miras a las elecciones del 2018 y como parte del mandato legal que
busca que “en cada distrito electoral –dijeron– haya más o
menos la misma cantidad de personas para que la representación
política de los diputados electos en cada uno de esos distritos
sea equilibrada”.

Cuatro meses después, la Comisión Ciudadana de la Asamblea
Constituyente aprobó que el nuevo Congreso local se integrará con
66 diputados, 33 por elección popular y 33 de representación
proporcional, con lo que cambia la composición actual la ALDF, que
está integrada por 40 legisladores electos y 26
plurinominales.

De avalarlo el pleno, deberá redistritarse el territorio de la
Ciudad –actualmente con 40 distritos locales y 24 federales–,
antes de las elecciones del 2018. Es decir, perdería la ciudad 10
distritos federales y tres locales. En el dictamen se estableció
que las candidaturas sin partido tendrán derecho a la asignación
de curules por representación proporcional y garantizan la paridad
de género.

Ningún partido podrá tener más de cuarenta diputaciones con
la suma de ambos principios. En un hecho sin precedente, no habrá
mayoría calificada por parte de los institutos políticos y con
ello las decisiones que se tomen desde el Legislativo tendrán
pluralidad política.
¿Y EL PRINCIPIO UNIVERSAL DE
IGUALDAD DEL VOTO?

El presidente de la Comisión para la Reforma Política del
Distrito Federal, José Encarnación Alfaro, apunta: “Primero, el
INE presentó lo que es la redistritación a nivel federal como es
su obligación (constitucional),y luego entregó su propuesta de
distritación respecto a lo que dispone la Constitución de la
Ciudad de México de que sean 33 distritos en lugar de 40.

“Se establecieron –agregó– los criterios para tomar en
cuenta tanto situaciones de carácter poblacional como
representación, con base a lo que son los pueblos originarios, los
barrios, las cuestiones culturales y de identidad.  Aquí hay una
situación que seguramente el INE ha tenido que valorar muy bien,
que es un principio universal que se llama de la igual del voto,
que significa que todos los votos deben valer igual”,
destacó.

“Los distritos deben ser equiparables, equitativos respecto a
la cantidad de electores”, añadió el legislador priista, quién
agregó que de no ser así, “eso rompería o rompe con el
principio de igualdad del voto”. Dijo que un primer elemento que
ha tenido que considerar el INE es la distribución más que lo
demográfico, para que tenga en lo posible un mismo peso electoral.
Lo otro es respetar las cuestiones de representación, porque
estamos claros en las áreas rurales por ejemplo, hay menos
población, hay menos electorales y entonces tiene que haber
representación.

Sobre las inconformidades del PRD y Morena. Encarnación Alfaro
reconoció que “por supuesto que los partidos políticos siempre
van a ponderar su interés político electoral, por encima de lo
que de manera imparcial deba resolver la autoridad electoral. Si
tú me mezclas en un distrito áreas que son de mi control
político electoral con otras que son de control político de otro
partido, porque tienes igual el número de electorales, me estas
descomponiendo mi geografía electoral y me voy a inconformar”,
asentó.

El profesor e investigador, Héctor Tejera Gaona, advierte que
el proyecto del INE daña la representación ciudadana. “No solo
nos quitaron diez distritos locales, sino también acordaron que
ahora la mitad de los diputados sean de representación
proporcional, para pegarle a Morena, pero impacta a todos los
ciudadanos, pues lo que debiéramos de tener como ciudadanos es
cada vez menos diputados  de representación proporcional”.

“Los diputados por representación proporcional –explica–,
representan a los partidos, no a los ciudadanos. Esa es una, la
otra, es que va haber reelección, y todo eso lo acordaron dentro
del espacio de la Constitución que está dedicado a la nueva
participación ciudadana, pero solo retomaron lo que ya venía en
los elementos más generales del apartado. Quitaron todo lo que
tenía que ver con Presupuesto Participativo y lo pegaron casi con
calza en la Constitución”.

“Todos los partidos son responsables de lo que está pasando
ahora. Y los únicos que protestaron fueron los de Morena. Todos
los demás se sirvieron con la cuchara grande, y eso porque en 2018
Morena va a ganar las elecciones de acuerdo a las tendencias y las
investigaciones, y porque para mucha gente es lo mejor que hay
ahorita, aunque no sea así”, expresó el investigador de la UAM.
CRECE INCONFORMIDAD, PERO…

No obstante el hecho de continuar con el mismo número de
curules en la ALDF (66), el documento fue cuestionado desde un
principio, ya que una de las demandas fundamentales es terminar con
el dispendio de recursos el Poder Legislativo. Los primeros en
protestar fueron los legisladores del Movimiento Regeneración
Nacional (Morena); el grupo parlamentario sostiene que ante la
situación económica que vive el país es una ofensa para los
capitalinos el no atender el reclamo social de tener un Congreso
reducido, pero eficiente.

Si bien las bases de la nueva Constitución de la Ciudad de
México, publicada el pasado 5 de febrero, se encuentran vigentes,
el mandato del artículo 105, fracción II de la Constitución
general del país, establece que las leyes electorales federales y
locales deberán promulgarse por lo menos 90 días antes del inicio
del proceso electoral, el cual arrancará en la primer semana de
septiembre próximo.

Sin embargo, conforme pasan los días, las expresiones de
malestar siguen en aumento. PRD y Morena mantienen el amago de
presentar contrapropuestas al modelo de redistritación, para
aumentar sus expectativas de triunfos en cada uno de los distritos
electorales. De acuerdo a la ley, solo si todos los partidos
consensuan un modelo alternativo de redistritación que respete los
criterios técnicos, éste podría sustituir al del INE y podrá
ser votado en el Consejo General.

Investigadores y dirigentes partidistas de PRI y PAN en la
capital reconocen que es muy acotada la posibilidad de proponer un
modelo alternativo de redistritación. Aunque señalan que los
partidos tienen el derecho “de conocer cómo va el proceso de
redistritación, para que no nos tome por sorpresa”, y si el
modelo de redistritación no cumpliera con los criterios técnicos,
expresarlo públicamente y hacer alguna recomendación.

Para Raúl Flores, dirigente del PRD en la Ciudad de México,
otro criterio que debe respetar el INE en la redistritación no es
solo fraccionar lo menos posible las delegaciones, “sino no
fraccionar colonias, ni pueblos originarios…y más vale que se
ventile esto y que los partidos políticos estemos enterados de
cuál va a ser el método de redistritación”.

José Encarnación sostiene que ese tipo de inconformidades, que
se resuelven primero por la vía administrativa en el INE, y luego,
si es necesario, pueden irse al Tribunal Electoral, tienen que
respetar los principios que deben regir el ejercicio del voto, que
no solo es exigir el voto directo, personal, secreto,
intransferible, sino también igual.

Expresó: “Yo estaría de acuerdo en que la disposición del
INE respete estos principios, primero el de igualdad del voto. Yo
creo que los votos de la ciudad de México en los 33 distritos
deben valer igual, y ese es el primer criterio que debemos de
sostener, porque se trata de la elección de órganos de
representación”.

El priísta dijo que tiene que respetarse el principio de
igualdad del voto por lo que deben ser equitativos. Ah, y en lo
posible, sin que afecte mucho este principio, por supuesto,
respetar los elementos de identidad geográfica, cultural, 
etcétera. “Creo que en este primer ejercicio que presentó el
INE se guardan esos dos criterios que por supuesto rompen
geografías de control electoral de algunos partidos políticos.
(Continuará)