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Renovemos valores y principios de la OEA: Videgaray

  • Jueves 6 de abril de 2017
  • en México

POR BERTHA BECERRA
“Hoy más que nunca -ante eventos como los que están ocurriendo en países como en Venezuela- debemos renovar los valores y principios esenciales de nuestra organización como son el respeto al Derecho Internacional, la convivencia pacífica entre los estados, la seguridad hemisférica, la consolidación de la democracia representativa, el respeto irrestricto a los Derechos Humanos, la erradicación de la pobreza y el impulso al desarrollo”, planteó el canciller Luis Videgaray Caso ante el pleno del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, en Washington.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores recordó que a lo largo de siete décadas, desde su fundación en 1948, “nuestra organización ha sido bastión poderoso contra procesos aislacionistas, posiciones unilaterales y amenazas a los derechos fundamentales al defender el andamiaje multilateral y la búsqueda de soluciones compartidas a los retos que enfrentan nuestras sociedades”.

En este momento de reordenamiento mundial, los foros multilaterales son la vía para alcanzar soluciones a los retos globales, hemisféricos y nacionales que se enfrentan. “El acervo institucional que hemos construido en la Organización de Estados Americanos, debe permitirnos incrementar nuestras capacidades para identificar prioridades, tratar estrategias y responder desafíos”, afirmó.

Durante la presentación, ayer por la mañana en la sede de la OEA de la propuesta para la celebración en la Ciudad de México, del 19 al 21 de junio venidero de la cuadragésimo séptima Asamblea General de este organismo hemisférico, el más antiguo en el mundo, con el tema: Fortaleciendo el Diálogo y la Concertación para la Prosperidad, Videgaray dijo además:

El tema de la reunión será un catalizador para avanzar en una agenda común en torno a los cuatro pilares fundamentales en la Carta de Bogotá: el fortalecimiento de la democracia, la promoción y protección de los Derechos Humanos, el desarrollo integral, la seguridad multidimensional.

Sostuvo que hoy más que nunca “debemos renovar los valores y principios esenciales de nuestra organización como son el respeto al Derecho Internacional, la convivencia pacífica entre los estados; la seguridad hemisférica, la consolidación de la democracia representativa, el respeto irrestricto a los Derechos Humanos, la erradicación de la pobreza y el impulso al desarrollo.

Ante el Consejo Permanente de la OEA, que preside el embajador de Bolivia, Diego Pary, el canciller mexicano reconoció la necesidad de adaptar el Sistema Interamericano a los cambios de nuestro tiempo sin renunciar a su vocación y a sus principios esenciales y a los principios y expectativas de la gente que integran nuestros pueblos.

“Frente a los desafíos que enfrentan el continente y la OEA, la Asamblea General que celebraremos en México puede ser el parteaguas compartido”, precisó.

Les informó: “Nuestro Gobierno trabaja para actualizar su formato con el objetivo de facilitar discusiones entre los participantes y abrir espacio a los sectores privado y social así como los países observadores”.

Comentó que se prevén en la asamblea en México, tres paneles interactivos derivados de los cuatro pilares de la OEA cuyo objetivo es imprimir eficacia y eficiencia a las sesiones plenarias para contar con consensos en el mediano plazo.
SISTEMA INTERAMERICANO MENOS BUROCRÁTICO

El titular de Relaciones Exteriores de México sostuvo que el Sistema Interamericano debe ser más eficiente, menos burocrático, más estratégico hacia temas de interés nacional y regional y más incluyente a través de la participación de actores no gubernamentales.

“Reconocemos que la pluralidad política, económica y cultural y también social del Continente Americano es una de nuestras mayores fortalezas. De esa manera, México confirma su compromiso con el Sistema Interamericano y con la OEA en particular, la cual tiene ventajas comparativas que debemos aprovechar”.

Consideró que recibir por primera vez a la Asamblea General de la OEA en México, es una alta distinción y también una responsabilidad que el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto asume con seriedad, entusiasmo y entrega.

De esta manera, México confirma su compromiso indeclinable con la OEA y refrenda su posición como puente entre las Américas. Y agradece a los Estados miembros su confianza por albergar este encuentro en la Ciudad de México.

“Y sepan también que como país presidente de la Asamblea General, México habrá de actuar conforme a la institucionalidad que corresponde a dicha posición”.

Luego externó su confianza en la participación, compromiso e iniciativa de cada una de las delegaciones para cimentar el éxito de la Asamblea General que conduzca a una OEA más útil, más fuerte; a las aspiraciones de los países y sobre todo de los pueblos americanos.

“Los esperamos con alegría y entusiasmo en la Ciudad de México porque México siempre será su casa”, les dijo a los integrantes de la OEA.

Su propuesta fue bien recibida por los embajadores ante la OEA de Perú, Chile, Colombia, Estados Unidos, El Salvador, Haití, Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina, Barbados, Canadá, entre otros, que consideraron como muy bueno el tema.

Después de escuchar sus comentarios, apoyos y adhesiones, el canciller mexicano, dijo a los presentes:

“Agradezco las múltiples muestras de apoyo a la propuesta mexicana y decirles que vamos a trabajar de una manera incluyente y a asegurar que todos los temas que son de interés incluyendo los de los Estados del Caribe, como lo dijo el embajador de Antigua y Barbuda, sean parte de una discusión útil para la región”.

Luego, al presidente del Consejo Permanente, el embajador boliviano Diego Pary, le expresó:

“Quiero reiterar el compromiso de México con la organización y asegurarle que tendrá usted como presidente del Consejo Permanente, durante el período en que habrá de celebrarse la Asamblea. E igualmente a la vicepresidencia que ocupa Haití en este trimestre, que habrán de contar con México, haciendo equipo para fortalecer a la organización y que la presidencia mexicana de la Asamblea General habrá de conducirse conforme a la normatividad, con absoluta institucionalidad y la neutralidad política que requiere el éxito de una reunión tan importante como será nuestra Asamblea General”.