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Se dispara la violencia en Celaya

Cierran negocios desde tortillerías hasta agencias de autos; estudiantes y sacerdotes también son víctimas

José Sánchez y Monserrat Maldonado | El Sol del Bajío y Óscar Reyes | El Sol de Irapuato

CELAYA. Celaya atraviesa el peor momento de su historia en el tema de seguridad, la violencia que se vive en la ciudad no respeta ni a empresarios ni al clero ni a estudiantes. Los primeros han tenido que lidiar con extorsionadores que han obligado al cierre de micro, pequeñas y medianas empresas o bien con la privación de la libertad de empresarios; mientras que universitarios han sido víctimas de ataques por robarles sus pertenencias, incluso llegando a perder la vida.

Sophía Huett López, comisionada de la Unidad de Análisis y Estrategia para la Seguridad de Guanajuato, dijo que los delincuentes que se dedicaban al robo de hidrocarburo migraron a la extorsión y su intención era abarcar a un gran número de comercios, por eso se dio un alza en los casos de extorsión en la región de Celaya.

Mientras que empresarios, comerciantes, líderes de opinión y dirigentes de uniones campesinas dijeron que de cada 10 establecimientos uno a dos han cerrado por extorsión, práctica que ha llegado a empresas como Ford Celaya y no se descarta que otras firmas también estén amenazadas. Grandes empresas, que pidieron no publicar su nombre, no han sido víctimas de dicho delito, ya que cuentan con estrictos sistemas de vigilancia y protocolos para entrar y salir de áreas administrativas u operativas.

El pasado 19 de septiembre la concesionaria Ford Celaya recibió un ataque a balazos, y el 25 de septiembre se daba nota de que ésta había cerrado, dejando sin empleo a unos 50 trabajadores.

Al iniciar agosto, el ramo tortillero denunció ser víctima de extorsiones, por lo que el día 5 de ese mes, hicieron una manifestación en la presidencia municipal para hacerse escuchar; sin embargo, horas después, tres mujeres fueron asesinadas en una tortillería.

A estos negocios se suman otros cuatro establecimientos, sobre todo de comida, que se encontraban en la zona del Hospital General, así como unos tres en la zona centro, como el restaurante que a medio año de gran éxito de venta, de un día a otro tuvo que cerrar por extorsión.

El sector estudiantil también se siente vulnerable, sobre todo después del asesinato del universitario Gabriel Luna Ibarra a manos de un delincuente que le robó sus pertenencias y la vida. En respuesta, los cuatro mil estudiantes del Tecnológico de Celaya hicieron un cierre simbólico de las puertas principales del plantel para protestar y exigir justicia para Gabo.

Los casos más sonados de violencia contra estudiantes fueron el de la joven Francisca, quien en febrero desapareció luego de salir del Tecnológico de Celaya y dos meses después fue localizada muerta y el de Arturo, estudiante de la Universidad Politécnica de Guanajuato con sede en Cortazar, quien fue alcanzado por una bala perdida el pasado 9 de septiembre.

La delincuencia no respeta y también los sacerdotes han sido amedrentados y han intentado extorsionarlos, dijo el obispo de la Diócesis de Celaya, Benjamín Castillo, quien informó que el pasado 28 de septiembre diferentes curas recibieron llamadas amedrentándolos, pidiéndoles dinero y ofreciéndoles protección, así como lo han realizado con muchas personas de la ciudad que incluso han perdido sus empleos.