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Amenaza norcoreana hace dejar atrás diferencias entre surcorea y Japón

  • Viernes 20 de octubre de 2017
  • en Mundo

Seúl.- Corea del Sur y Japón mantienen viejas
diferencias históricas por el pasado colonial nipón, pero la
amenaza nuclear que representa Corea del Norte los ha obligado al
intercambio de inteligencia militar.

El gobierno surcoreano aprobó este martes un
controvertido pacto para el intercambio de información militar con
Tokio, ante la necesidad de expandir la cooperación de cara a las
crecientes amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte,
destacó la agencia Yonhap.

La aprobación del Acuerdo General sobre la Seguridad
de la Información Militar (GSOMIA) fue anunciado en la reunión
del Consejo de Ministros presidida por el vice primer ministro para
asuntos económicos, Yoo Il-ho.

La firma será realizada mañana miércoles por el
ministro de Defensa surcoreano, Han Min-koo, y el embajador de
Japón ante Corea del Sur, Yasumasa Nagamine.

El pacto permitirá a los dos países intercambiar
información sobre Pyongyang sin tener que pasar por Estados
Unidos.

El ministerio de Defensa dijo que las fotografías de
satélite de Japón sobre Corea del Norte, además de la
información de los misiles balísticos de lanzamiento submarino,
beneficiarán a las capacidades de defensa de Corea del Sur.

Corea del Sur mantiene la postura de que un
intercamio de información más rápido es crítico, ya que
Pyongyang elevó su amenaza realizando dos ensayos nucleares solo
en este año, además de una serie de pruebas de misiles.

Corea del Sur, en lo general, permanece fría hacia
el acuerdo con Japón, especialmente desde que Tokio, que colonizó
la península coreana en 1910-45, ha estado realizando diversos
intentos de encubrir o incluso glorificar sus agresiones del
pasado.

En tanto, los tres partidos de la oposición del
país planean entregar una moción conjunta para destituir al
ministro de Defensa, Han Min-koo, en respuesta a la decisión.

En 1965 Corea del Sur y Japón firmaron el Tratado de
Normalización de las relaciones diplomáticas, lo que pareció
haber cimentado las bases de una etapa de concordia entre ambos
países. Sin embargo esta apreciación resulta engañosa porque
persiste la animadversión histórica, que denota la permanencia de
los resabios de un legado de prejuicios y antipatía mutuas.

/afa