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Aparecen en Roma carteles anti-Papa

  • Domingo 5 de febrero de 2017
  • en Mundo

El de ayer no debe haber sido un despertar sereno para el papa
Francisco. Durante la noche, en varias calles de Roma, y en
particular en las del centro y alrededor del Vaticano, fueron
colocados centenares de carteles anti-Bergoglio, en los cuales se
criticaba su forma de proceder al frente de la Iglesia Catolica.
Una protesta sin precedentes y una clara señal de que no todo el
mundo está de acuerdo con la línea del Pontífice argentino.

Francisco aparecía en un primer plano con una expresión
severa, entre malhumorado y preocupado. Debajo, sobre un fondo de
color violeta se apreciaba una escrita en dialecto romano que
recitaba: “A Francé (Francisco en “romanesco”) has
intervenido Congregaciones, removido sacerdotes, decapitado la
Orden de Malta y a los Franciscanos, ignorado a cardenales….
man’dosta (pero dónde está) tu misericordia?”.

El cartel contra Francisco era anónimo, sin firmas, ni
símbolos. Sin embargo, las sospechas se dirigieron de inmediato
hacia los ambientes conservadores que cada vez con mayor énfasis
manifiestan su oposición al magisterio y a la línea mantenida a
lo largo de los casi cuatro años de pontificado de Jorge Mario
Bergoglio.

Efectivamente, el texto del cartel aludía a la fusión de
algunos dicasterios de la curia vaticana, así como su reciente
iniciativa en la crisis que se desato en la Soberana Orden de
Malta, que culminó con el pedido, o más bien la orden de
Francisco al Gran Maestro, para que renunciara a su cargo.
Precisamente ayer, Francisco nombró un delegado pontificio -el
sustituto de la Secretaría de Estado del Vaticano, monseñor
Angelo Becciu- para que lleve a cabo una renovación “espiritual
y moral” de la antigua y aristocrática institución
católica.

La acusación contra Bergoglio de haber “ignorado a
cardenales” se refería a la carta que le escribieron hace
algunos meses cuatro cardenales, pidiéndole explicaciones sobre el
octavo capítulo de la exhortación apostólica papal “Amoris
Laetitia”, que de hecho abre las puertas a los divorciados
vueltos a casar, para quienes formalmente estaría prohibido
comulgar.

Francisco nunca respondió a esta carta; prácticamente la
ignoró.

Según algunas fuentes, al enterarse de los carteles en su
contra, Bergoglio reaccionó “con serenidad e
indiferencia”.

Durante la mañana, la municipalidad procedió a remover los
carteles en cuestión, por ser “abusivos”, es decir sin la
necesaria autorización para su difusión. NUEVA CONDENA DEL ACTUAL
SISTEMA ECONÓMICO

Casi contemporáneamente, Francisco lanzó su enésimo y duro
ataque contra el actual sistema económico y social, exhortando a
cambiar las reglas para que, subrayó: “una economía que mata”
se transforme “en una economía que hace vivir”.

Su ulterior anatema contra “el capitalismo que sigue
produciendo descartes”, Francisco la pronunció en el aula de las
audiencias del Vaticano ante un numeroso grupo de emprendedores de
la que llamó “la economía de comunión” apoyada por el
Movimiento de los Focolares.

Según Bergoglio, “el capitalismo conoce la filantropía. No
la comunión. Es simple donar -precisó el Pontífice- una parte de
las ganancias sin abrazar ni tocar a las personas que reciben esas
migajas. En cambio, incluso cinco panes y dos peces pueden
alimentar a las multitudes si son lo que uno comparte de toda la
vida. En la lógica del Evangelio, si no se entrega todo no se da
lo suficiente”.

“Se puede compartir aún más -exhortó Francisco- para
combatir la idolatría del dinero… Es necesario cambiar las
estructuras para prevenir la creación de víctimas y
descartados”. Por lo tanto, el “no a una economía que mata,
debe convertirse en un ‘sí’ a una economía que hace vivir
porque comparte, incluye a los pobres y usa las ganancias para
crear comunión”.