abc Radio


Cada año cuelgan los hábitos dos mil 300 religiosos: Rodríguez Carballo

  • Sábado 4 de febrero de 2017
  • en Mundo

CIUDAD DEL VATICANO, Italia.-  El papa Francisco habló de
“hemorragia” y lo cierto es que así parece.  Cada año,
alrededor de dos mil 300 religiosos y religiosas cuelgan los
hábitos, confirmando la tendencia de los últimos tiempos y que
provoca la comprensible preocupación del Papa y de la Iglesia en
general, según lo confirmó el secretario de la Congregación para
los Institutos de Vida Consagrada, monseñor José Rodríguez
Carballo.

El franciscano español destacó este problema en una entrevista
a la Radio Vaticana, subrayando que entre 2015 y 2016 se ha
mantenido la cifra de unos dos mil 300 abandonos al año,
incluyendo 271 decretos de dimisión de órdenes y congregaciones y
518 dispensas del celibato concedido por la Congregación  para el
Clero. El prelado precisó que abandonaron 141 sacerdotes
incardinados en diferentes Diócesis y 332 dimisiones de la vida
religiosa contemplativa.

Pese a que muchos renunciaron al hábito para casarse,
Rodríguez Carballo dijo que "la causa de abandono más frecuente
tiene que ver con cuestiones espirituales o con la pérdida de
fe”.

Cuando el Papa habla de hemorragia —afirmó el
prelado—“significa que se trata de un problema importante, no
solo por la cantidad sino también por la edad en la que se
producen los abandonos, que oscila entre los 30 y los 50
años”.

El sábado pasado, Francisco se refirió a este fenómeno al
recibir a los miembros del Dicasterio para la Vida consagrada,
reconociendo que “esta hemorragia está debilitando a toda la
Iglesia” y constatando que el mayor número de abandonos se
registra entre las religiosas.

Bergoglio, una vez más, reiteró que un factor determinante que
no “ayuda a mantener la fidelidad” en el mundo religioso, es el
actual contexto social y cultural, donde reina la “cultura del
fragmento, de lo provisional, que puede llevar a vivir ‘a la
carta’ y a ser esclavos de las modas”, que “alimentan el
consumismo y olvidan la belleza de la vida simple y austera”. En
otras palabras —dijo—, “un fuerte relativismo práctico,
según el cual todo se juzga en función de una autorrealización
muchas veces ajena a los valores del Evangelio”.

Por lo tanto, para Francisco “está claro que uno primero debe
dejarse evangelizar para después comprometerse en la
evangelización”.

Para Rodríguez Carballo, el cada vez más creciente abandono de
la vida religiosa se debe en gran parte a que “no asumimos
compromisos a largo plazo” en la sociedad actual.

“En un mundo donde todo es fácil, no hay lugar para el
sacrificio, ni para la renuncia, ni para otros valores. Por lo
cual, elegir la vocación religiosa hoy significa “ir
contracorriente”, precisó el prelado, uniéndose de hecho al
juicio de Francisco.

Según los datos del último Anuario Pontificio (con datos de
2014), el número de las religiosas era de 682 mil 729, mientras
que en el año 2000 llegaban a 800 mil.