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Con la exclusión de Navalvy, Putin asegura su victoria en la elección de marzo

  • Martes 26 de diciembre de 2017
  • en Mundo

París, Francia.- El líder ruso Vladimir Putin prácticamente aseguró su reelección cuando el Comité Electoral Central (CEC) de Rusia se negó a registrar la candidatura del principal dirigente de la oposición, Alexei Navalni, de 41 años, para presentarse a la elección presidencial del 18 de marzo de 2018.

El organismo -que en teoría es independiente, pero que en la práctica está sometido al diktat del Kremlin- adoptó su dictamen por unanimidad en una reunión pública celebrada en Moscú.

El CEC argumentó que el líder disidente no puede ejercer sus derechos políticos por tener antecedentes penales. La presidenta, Ella Pamfilova, declaró que no tenía “ninguna observación” que formular sobre los documentos aportados por Navalny. El organismo, explicó, había actuado con absoluto respeto de la ley.


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En octubre pasado, el principal opositor a Putin había sido declarado inelegible hasta 2028 por un episodio de “malversación de fondos” que el propio Navalny, jurista de profesión, denunció como “fabricado”. En esa época, fue detenido en tres ocasiones por haber organizado reuniones políticas no autorizadas.

Después de proclamarse víctima de una “persecución judicial”, obtuvo que la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) condenara a Rusia por hostigamiento permanente.

Después de la decisión del CEC, Navalni anunció que apelará la decisión ante el Tribunal Constitucional "a pesar de ser consciente de que forma parte del mismo sistema".

El líder opositor había movilizado el domingo a miles de sus partidarios en 20 ciudades rusas para ser nominado como candidato independiente a las próximas elecciones.

Para poder ser postulado, según la ley electoral rusa, los candidatos necesitan reunir un mínimo de 500 electores que apoyen su candidatura.


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Sus partidarios multiplicaron el número de asambleas para evitar que las autoridades pudieran prohibir las reuniones.

En Moscú la nominación Navalny fue apoyada por 742 electores, cifra superior al mínimo necesario. También se celebraron reuniones similares en San Petersburgo, Ekaterimburgo, Omsk, Samara, Perm y otras grandes ciudades rusas.

En octubre, después de cumplir pena a 20 días de cárcel -la tercera en un año-, Navalny había lanzado obstinadamente su actividad proselitista sabiendo que, in fine, el régimen terminaría prohibiendo su candidatura.

Desde ese momento, su campaña se concentra esencialmente en denunciar los “desastrosos resultados económicos” logrados por Putin. En un video de propaganda por internet, apoyado por numerosos gráficos que comparan la situación de Rusia con otros países -como China, India o Uzbekistán-, Navalny afirma que el líder del Kremlin “nos robó 10 años de crecimiento potencial. En 10 años, tuvimos peores resultados que el resto del mundo, incluso peor que los países que no tienen gas ni petróleo”.

Putin, por su parte, lanzó oficialmente su candidatura el 16 de diciembre y, desde entonces, con cualquier pretexto multiplica sus apariciones públicas para desarrollar su rosario de promesas.

Eliminado Navalny, su principal opositora hasta ahora es la periodista y ex vedette de televisión Ksenia Sobtchak, conocida en Rusia como la “Paris Hilton rusa”.


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Esa hermosa mujer de 36 años es la hija del ex alcalde de San Petersburgo, Anatoli Sobtchak, con el cual Putin comenzó su carrera política. Numerosos comentaristas afirman que se trata de una falsa candidatura para confundir al electorado y neutralizar el descontento que creará la neutralización de Navalny.

Otras dos mujeres compiten por la magistratura suprema. Se trata de Ekaterina Gordon periodista y defensora de los derechos de las mujeres y los niños, de 37 años, cuyo único pasado político es su militancia humanitaria.

La otra es Anfisa Chekhova, de 39 años, casi desconocida en el exterior e incluso en Rusia, donde solo es famosa por su exuberancia física.

Entre los futuros adversarios de Putin también figuran el comunista Guennadi Ziuganov que, a los 73 años, se presenta por enésima vez desde 1996, así como el líder ultranacionalista y xenófobo, Vladimir Jirinovski (71), del partido Iabloko.

Otro postulante es Grigori Yavlinski (65), miembro de la intelligentsia y crítico del régimen, que en 1996 obtuvo 7% de votos.

 Las últimas encuestas pronostican que Putin ganará en la primera vuelta electoral con 61% de los votos.