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Confrontan en un restaurante mexicano a Kirstjen Nielsen, la cara de la política “tolerancia cero” de Trump

  • Jueves 21 de junio de 2018
  • en Mundo

La cena en un restaurante mexicano de la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, la cara de la política de "tolerancia cero" contra migrantes de Donald Trump, fue interrumpida la noche de este martes por manifestantes.

Integrantes de la organización Metro DC Democratic Socialists of America llegaron a MXDC Cocina Mexicana, un restaurante cerca de la Casa Blanca, para confrontar a Nielsen mientras su departamento enfrenta un escrutinio sobre una política que ha resultado en la separación de niños de sus padres migrantes en Estados Unidos.

EU no pedirá perdón por separaciones de niños y padres migrantes

El acto fue captado por una cámara de video y el se escucha gritar a un hombre:

"¿Cómo puede disfrutar una cena mexicana cuando está deportando, encarcelando, a decenas de miles de personas que llegaron en busca de asilo a Estados Unidos?".

"Le reclamamos que pare de separar familias y se disculpe" y "¡de todos los lugares, eligió un restaurante mexicano ¡" se escucha también.

En tanto, un portavoz de Nielsen admitió el incidente y lo minorizó, afirmando que se trató de "un pequeño grupo de manifestantes que comparten su preocupación por las actuales leyes de inmigración que han creado una crisis en nuestra frontera".

En las imágenes difundidas en redes sociales, se ve a Kirstjen Nielsen con la cabeza agachada en un rincón del restaurante mexicano mientras le gritaban:

"¡Qué vergüenza Nielsen, que vergüenza Trump¡".

EU no pedirá perdón

La secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, afirmó que

el gobierno no pedirá "disculpas" por la separación de menores,

al asegurar que "las acciones ilegales tienen consecuencias".

El presidente Donald Trump, elevó el tono y reafirmó las controvertidas medidas contra familias de inmigrantes en la frontera, a pesar del creciente escándalo por los miles de casos de separación familiar y la dura condena de altos mandos de la ONU.

"Estados Unidos no será un campo de inmigrantes, y no será un complejo para mantener refugiados. No lo será", dijo el mandatario, quien llegó a mencionar la crisis migratoria en Europa para justificar sus criticadas medidas internas.

Según el mandatario, entre los inmigrantes que buscan entrar al país hay personas "que pueden ser asesinos y ladrones, y mucho más. Queremos un país seguro, y eso empieza en la frontera. Y así será".

"Un país sin fronteras, no es un país, tenemos que cuidar a nuestra gente. Vean la muerte y destrucción que ha sido causada por gente que viene a este país sin pasar por un proceso", aseguró.