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Convierten el Vaticano e Italia en un búnker por temor a terroristas

  • Miércoles 28 de diciembre de 2016
  • en Mundo

Roma, Italia.- El Vaticano y sus alrededores
sometidos a severas medidas de seguridad, al igual que unos 500
potenciales objetivos terroristas en Italia. Éste es el marco
inusual que ofrecen desde hace una semana las principales ciudades
italianas, en un clima para nada navideño. El motivo es el
creciente temor de una represalia terrorista, en particular contra
las fuerzas del orden, después de la muerte de Anis Amri, autor de
la masacre del lunes 19 de diciembre en Berlín, durante un tiroteo
con dos agentes de la policía cerca de Milán.

Desde hace muchas décadas, contrariamente a otros
países europeos, Italia no ha sufrido atentados por parte del
terrorismo internacional, pero esta vez el temor de una
“venganza”, tras la muerte del yihadista tunecino por parte de
los secuaces del autoproclamado “Estado Islámico”, es alto y
concreto.

Lo confirmó Maurizio Vallone, jefe del servicio de
control del territorio (italiano) del Departamento de Seguridad
Pública, anunciando un sensible incremento de la vigilancia y los
controles, también en lugares de concentración masiva, como
centros comerciales y manifestaciones musicales. A este respecto,
han sido cancelados varios eventos de fin de año, mientras que los
que serán autorizados se llevarán a cabo solo con los debidos
“filtros” de las personas, tanto a la entrada como a la salida
de la manifestación, como sucede por ejemplo, en los estadios de
futbol.

Además, se tendrán que montar barreras de cemento
para impedir el acceso de vehículos y en particular, de camiones,
medios utilizados por los terroristas en Niza, Francia y el 19 de
este mes en Berlín.

“Es primera vez –subrayó el dirigente-, que un
terrorista muere en Italia a manos de la policía y seguramente el
uniforme de las fuerzas del orden se ha convertido en un blanco
privilegiado”.

Por lo tanto, “tenemos que elevar al máximo
nuestra atención y vigilancia y adoptar todas las iniciativas
posibles de autotutela”, precisó Vallone.

En este contexto, dijo que además de los agentes en
servicio cotidiano en cada ciudad, “contamos con mil 800 hombres
a disposición y con unidades especiales anti-terrorismo, que se
desplazan rápidamente en vehículos blindados y usan fusiles de
alta precisión”.

Mientras tanto, miembros del ejército resguardan las
calles del centro de las más grandes ciudades, con controles
individuales sin preaviso alguno. Nunca antes se había visto algo
semejante y es fácil vaticinar que las poblaciones se tendrán que
acostumbrar a convivir en este nuevo escenario.