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En G20, Trump y Putin acuerdan una tregua en suroeste de Siria

  • Viernes 7 de julio de 2017
  • en Mundo

Estados Unidos y Rusia acordaron ayer una “zona de desescalada” en las regiones de Derá, Quneitra y Sueida en el suroeste de Siria, pero ese virtual alto el fuego tropieza con una fuerte resistencia por parte de Israel.

El acuerdo, anunciado el viernes por el canciller ruso Serguei Lavrov al margen del encuentro entre el presidente norteamericano Donald Trump y el líder del Kremlin, Vladimir Putin, constituye el avance más concreto logrado —hasta ahora— en la cumbre del G20 de Hamburgo.

El importante alto el fuego parcial, logrado después de cinco años y medio de una guerra civil que provocó 360.000 muertos y más de 5 millones de refugiados, fue negociado en Amman (Jordania) por expertos de ambos países y debe entrar en aplicación el próximo domingo a las 12 (hora de Damasco). Jordania, en su condición de anfitrión de las conversaciones, será garante del acuerdo.

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En una primera etapa, explicó Lavrov, “la seguridad en torno de esa zona será asegurada por la policía militar rusa en coordinación con jordanos y norteamericanos”. Israel, sin embargo, anunció que se opone al control ruso en la frontera israelo-siria. También exige que no haya fuerzas pro-iraníes en la zona y que la creación de las zonas de seguridad se desarrollen al margen del marco de negociaciones de Astana, a las que participan Irán y Turquía.

El gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, que no quiere verse implicado en ninguna operación de mantenimiento de paz, prefiere que el control de esa delicada frontera sea confiado a fuerzas norteamericanas. Todas esas precauciones están destinadas a evitar que, por provocación deliberada o por error; pueda producirse un incidente directo entre tropas israelíes y fuerzas extranjeras susceptibles de derivar en un enfrentamiento de mayores proporciones.

El área de “desescalada” en el sur de Siria forma parte de las cuatro zonas de seguridad definidas en mayo último por Rusia e Irán, aliados del régimen sirio de Bachar al Assad, junto con Turquía. Las otras tres zonas son la región de Idleb (noroeste), la provincia central de Homs y el enclave rebelde de la Ghouta oriental (en el suburbio oriental de Damasco). Los patrocinadores del acuerdo no habían logrado hasta ahora llegar a un compromiso sobre la forma en que debe ser aplicado el alto el fuego.

El Kremlin argumentaba que la zona de “desescalada” prevista en el sur del país solo podía funcionar con acuerdo de Estados Unidos y Jordania, país fronterizo de Siria.