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Estaría feliz” de matar a todos los adictos en Filipinas: Duterte

  • Viernes 16 de febrero de 2018
  • en Mundo

Manila, Filipinas.- El controvertido presidente de Filipinas,
Rodrigo Duterte, comparó hoy su campaña contra las drogas con el
Holocausto, diciendo que iba a matar a tantos adictos como Hitler
hizo con los judíos.

"Hitler masacró a tres millones de judíos (en realidad se han
cifrado en seis millones los muertos en los campos de exterminio
nazi) … hay tres millones de adictos a las drogas en Filipinas.
Yo estaría feliz de matarlos", comentó.

"Si Alemania tenía a Hitler, Filipinas tendrá mis víctimas,
que querría que fueran todos los criminales para acabar con el
problema de este país y salvar a la próxima generación de la
perdición", afirmó el mandatario.

A su regreso esta madrugada de un viaje oficial de dos días a
Vietnam, Duterte dijo en un discurso en la ciudad de Davao haber
sido "retratado como algún primo de Hitler" por los críticos a su
severa política antidrogas.

Duterte, quien ha realizado declaraciones polémicas, como
insultar al presidente estadunidense Barack Obama, ha supervisado
una sangrienta represión contra consumidores y vendedores de
drogas desde que asumió el cargo en junio.

Según cifras oficiales, más de tres mil personas han muerto en
operaciones de la policía o de grupos paramiltiares.

El presidente advirtió abiertamente que "iba a matar a 100 mil
criminales" para reducir el crimen en Filipinas.

Duterte fue alcalde en Davao, ciudad en la que puso en práctica
una represiva política contra el crimen y fue acusado de apoyar
escuadrones de la muerte para matar a los criminales.

Muchas de las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales han
sido criminales de bajo nivel o vendedores de drogas.

Convertida en una de sus principales promesas de campaña,
Duterte, quien asumiera la Presidencia el pasado 30 de junio, aboga
por un plan de recompensas para acabar con los señores de la
droga, así como por el regreso de la pena de muerte.

Las últimas semanas Duterte ha criticado abiertamente a Estados
Unidos, las Naciones Unidas y la Unión Europea después de que
condenaron la violación de los derechos humanos cometida en la
campaña contra las drogas.

Además, el mandatario filipino, que se ha negado a reunirse con
el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tildó a las Naciones
Unidas de "inútil" y amenazó con sacar a Filipinas de la
organización.