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Hallaron muerto a la supuesta fuente de la trama ruso-Trump

  • Martes 31 de enero de 2017
  • en Mundo

 

  • Erovinkin trabajaba como jefe de gabinete de Igor Sechin, presidente del gigante petrolero Rosneft

PARIS, Francia. (OEM-Informex).- El exgeneral del FSB, Oleg Erovinkin, sospechoso de haber sido la principal fuente de las revelaciones sobre la “trama rusa” de Donald Trump, fue hallado muerto dentro de un automóvil en Moscú. Sin embargo, existen enormes dudas y contradicciones sobre ese episodio, oficialmente descrito como un accidente cardiaco, pero que presenta características de asesinato.

Erovinkin, de 61 años, trabajaba como jefe de gabinete de Igor Sechin, presidente del gigante petrolero Rosneft, considerado como uno de los principales hombres de confianza del líder ruso Vladimir Putin. El general había sido designado en ese cargo clave por Putin en 2012 en la época en que Sechin se desempeñaba como primer viceprimer ministro del hombre fuerte del Kremlin. Actualmente acumula ese cargo con la presidencia del Consejo de Administración de Rosneft y, por su estrecha confianza con Putin, es uno de los hombres más poderosos del país.

El cuerpo de Erovinkin, descubierto por su chofer en el asiento trasero de su lujosa berlina Lexus de color negro, fue trasladado a la morgue del servicio de inteligencia FSB (ex KGB) para ser examinado. Su deceso se produjo al parecer como consecuencia de un ataque cardíaco. La muerte del general retirado fue anunciada oficialmente el 26 de diciembre: “Erovinkin tenía problemas de orden cardiovascular”, se limitó a afirmar el portavoz de Rosneft, Mikhail Leontiev, al confirmar la noticia.

La información, sin embargo, recién saltó a las primeras planas de la prensa mundial en las últimas horas, cuando se supo que Erovinkin era sospechado por los servicios de inteligencia de su país de haber sido la principal fuente del exespía británico Christopher Steele.

Su muerte se produjo dos semanas antes de que se conociera el informe de Steele, revelado el 10 de enero por el sitio norteamericano BuzzFeed y reproducido luego por gran parte de la prensa mundial. Pero en ese momento, numerosas personalidades políticas norteamericanas ya conocían la existencia de ese explosivo documento de 35 páginas sobre la trama rusa de Donald Trump.

Una copia del informe había sido transmitida por el propio Steele al MI6 (servicio de inteligencia británico) para el cual trabajó durante años, incluso como agente en Moscú. Otros servicios secretos, incluyendo el FBI y la CIA, también habrían tenido acceso a esas revelaciones que —según diversas fuentes— incluía un video con imágenes sobre la participación de Trump en una orgía organizada en 2013 en el Hotel Ritz Carlton de Moscú. La existencia de ese sex tape nunca pudo ser confirmada.

Varios congresistas norteamericanos recibieron igualmente copias de ese dossier que detalla cómo el “régimen ruso cultivó, apoyó y asistió a (Donald) Trump por lo menos desde hace cinco años”.

Numerosos activistas rusos pusieron en duda la versión del ataque cardíaco y se siente inclinados a pensar que se trató de un crimen.

El general era sospechoso de haber entregado a Steele gran parte de la información que aparece en el informe sobre Trump. Oleg Erovinkin, cuyo apellido también se escribe Yerovinkin, “era la principal fuente del informe de Steele”, aseguró el búlgaro Christo Grozev, que dirige el thinktankRisk Management Lab.

Steele, que desde la publicación del informe vive oculto, había afirmado al entregar su informe que la información estaba basada en “fuentes de primer nivel”, como “un exoficial de alto nivel del FSB” y “un asociado de Sechin”.

Los pocos datos biográficos que se conocen de Erovinkin muestran que era un personaje importante del régimen. Había ingresado al KGB en 1976 y durante los años 90 —bajo los gobiernos de Boris Yeltsin y luego de Vladimir Putin— ocupó el cargo clave de director del Departamento para la Protección de los Secretos de Estado. Posteriormente terminó su carrera como general del FSB, pero nunca se alejó de la esfera en la que orbitan los hombres de confianza de Putin. En Rosneft fue designado en el confuso cargo de jefe del servicio de Supervisión Especial del Aparato del presidente.

En la primera información sobre su muerte, el sitio Life.ru indicó que “el jefe de gabinete de Sechin fue asesinado en Moscú”. Esa noticia alertó a los expertos de manera especial porque se hubiera tratado del primer asesinato de un general del FSB en la capital rusa. Poco después Life.ru cambió el títular para decir: “El jefe de gabinete del presidente de Rosneft fue hallado muerto en Moscú”. Un tercer título indicaba que había fallecido debido a una “crisis cardiaca”.

Los relatos de la prensa oficial también dieron información contradictoria sobre el lugar en el cual fue hallado muerto (algunos indicaron el asiento trasero y otros evocaron el lugar del conductor). También dijeron que, al morir al volante, había causado un pequeño accidente de tránsito, mientras que otros afirmaron que falleció en un parking. Otras versiones indicaban que había muerto en el trayecto de ida o de regreso del Kremlin “donde había entregado documentos altamente confidenciales”.

“La eliminación de personajes comprometedores o molestos es una técnica habitual de los servicios de inteligencia rusos desde la época soviética, que no fue abandonada en la Rusia de Putin”, aseguró Mark Galeotti, experto en los servicios de seguridad de Moscú.

Otros expertos vinculan la muerte de Erovinkin y el relato oficial del episodio a otro acontecimiento extraño ocurrido pocos días antes en Moscú: el 19 de diciembre, el diplomático ruso Petr Polshikov, de 56 años, jefe del equipo de consejeros de la sección América Latina de la cancillería, fue hallado muerto de uno o dos balazos en la cabeza en su apartamento ubicado en la Balaklavsky Prospekt. El revolver utilizado para el crimen fue descubierto en el baño. “La policía trabaja sobre las hipótesis de un homicidio accidental o suicidio”, indicó el informe oficial.

Los investigadores agregaron ante la prensa, en tono tranquilizador, que “la esposa del diplomático estaba en el apartamento en el momento de los disparos y se encuentra sana y salva”.

Por el momento nadie se atreve a afirmar que ambos episodios están vinculados. Sin embargo, quienes conocen los secretos de la vida política rusa no descartan la hipótesis de una “limpieza general” destinada a eliminar todo rastro comprometedor de la trama rusa de Trump.