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La Comisión antipederastia del Vaticano se resquebraja

  • Jueves 2 de marzo de 2017
  • en Mundo

Nuevas sombras en el Vaticano sobre la cuestión de la pederastia clerical. La irlandesa Marie Collins, la única víctima de abusos que permanecía en la Pontificia Comisión para la tutela de los menores, instituida en 2014 por el papa Francisco contra esta plaga que no deja de agitar los cimientos de la Iglesia, renunció a su cargo a causa de la “frustración por la vergonzosa falta de cooperación de la Curia romana”. Una durísima acusación que revela las resistencias que aún existen dentro de los muros apostólicos para afrontar, a 360 grados, la batalla contra los miembros de la Iglesia que se han manchado de este crimen.

Hace un año había dimitido de la misma Comisión el inglés Peter Saunders, otra exvíctima infantil de abusos por parte de un sacerdote, denunciando el “desprecio” hacia los niños que han sufrido esta tragedia, “mostrada por el cardenal australiano George Pell”, el actual potente secretario para la Economía del Vaticano, investigado en su país de haber cubierto a sacerdotes pederastas e interrogado varias veces a este respecto por las autoridades australianas.

A su vez, Marie Collins acusó en particular a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que se ocupa también de los casos de abusos, planteando la sospecha de ausencia de colaboración (de ahí la palabra “vergonzosa”) en las investigaciones sobre sacerdotes involucrados en casos de abusos sexuales a daños de menores.

“La gota que hizo derramar el vaso fue la negativa de un departamento vaticano a responder a todas las cartas de los sobrevivientes y víctimas de abuso…”. Se trataba -precisó Marie Collins- de una simple recomendación, aprobada por el Papa, para un pequeño cambio en este dicasterio (no mencionó cuál pero se sabe que es la Congregación para la Doctrina de la Fe) en el contexto de la atención a las víctimas de abusos… Esta sugerencia fue rechazada, así como el pedido de cooperación sobre un tema fundamental del trabajo de la comisión con respecto a la salvaguardia de los menores”.

Collins eligió una fecha significativa para aplicar su renuncia: el miércoles de cenizas, que representa el inicio de los 40 días previos a la Pascua de Resurrección y reservados a la reflexión y a la conversión espiritual, con los ministros de la Iglesia católica que visten de color purpura, que significa dolor, penitencia, duelo y sacrificio.