abc Radio


La historia de Colombia y Latinoamérica se escribe hoy en Cartagena

  • Viernes 16 de febrero de 2018
  • en Mundo

Cartagena, Colombia.- Una de las páginas más importantes de la
historia de Colombia y América Latina se escribe hoy aquí, bajo
un agobiante calor, con la firma de la paz entre el gobierno del
presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC).

Recorrer las calles de la caribeña Cartagena de Indias estas
horas constituye no sólo un ejercicio turístico para los
extranjeros.

Todas las personas que confluyan este lunes en la llamada
“Ciudad Heroica” podrán sentirse, en algún grado, partícipes
de la historia y de un momento digno de relatar a familiares y
amigos.

Es este mismo sentimiento, de ser partícipes de un hecho
histórico para la región, el que congrega a presidentes y altos
representantes de gobiernos del mundo en esta ciudad colombiana de
poco más de un millón de habitantes para ser testigos
preferenciales de la firma del Acuerdo de Paz.

También puedes leer: 

Las FARC y Gobierno colombiano listos para firma del Acuerdo de Paz

El presidente de México, Enrique Peña Nieto; la mandataria
chilena Michelle Bachelet, y el jefe de Estado venezolano, Nicolás
Maduro, entre otros, asistirán a los actos oficiales del comienzo
del fin a más de cinco décadas de una guerra entre hermanos.

Para muchos resulta difícil comprender cómo en más de 50
años no se concretó la anhelada paz que parece llegar este lunes,
en forma definitiva, al alma del pueblo colombiano.


Conoce el

Acuerdo Final de Paz


Miles de familiares de las víctimas del conflicto, donde el
narcotráfico tuvo un papel central en los últimos años, esperan
desde hace décadas que la muerte se detenga, que exista verdad y,
por supuesto, justicia.

Millones esperan que los miembros de las FARC, unos siete mil
800 según expertos, dejen las armas y se reintegren a la sociedad
para permitir que varias generaciones de colombianos tengan por
primera vez esa sensación, para ellos desconocida, de vivir en
paz.

Por ese motivo, este lunes, sin duda, es uno de los mejores
días para los millones de colombianos que nacieron después de
1964 y que nunca han vivido en un país en paz, que no han visitado
algunos lugares de su propia patria por temor a la guerrilla y que
a diario se han encontrado en las noticias con la muerte de sus
compatriotas, sean estos civiles, militares, policías o
guerrilleros.

También puedes leer: 

Viaja Peña Nieto esta noche a Cartagena por acuerdos de paz

Esos millones de colombianos son los que tienen hoy la fe puesta
en el Acuerdo de Paz y en los pasos siguientes, como el éxito de
un proceso de negociación con el guerrillero Ejército de
Liberación Nacional (ELN) y, más cercano y real, el plebiscito
del 2 de octubre próximo para someter a consideración el
documento suscrito con las FARC.

En las calurosas y húmedas calles de Cartagena de Indias se
respira este lunes la historia y la esperanza. El acuerdo con las
FARC pone fin a un conflicto de cinco décadas que ensombrecía el
historial de paz de América Latina, pero a la vez plantea el
complejo desafío del “post-conflicto”.

Para varios politólogos, si bien el haber llegado a un Acuerdo
de Paz es un hecho histórico de gran trascendencia, el mayor
desafío y trabajo ahora está en el “post-conflicto”, tarea en
la cual Colombia contará con el apoyo de varios países, entre
ellos Chile.

También puedes leer:
 

Las FARC y Gobierno colombiano listos para firma del Acuerdo de Paz

Casi un centenar de miembros del Ejército chileno y las
policías de Carabineros e Investigaciones observarán el proceso
de paz colombiano y cumplirán tareas de monitoreo y verificación
del cese al fuego, desarme y desmovilización.

El despliegue del contingente chileno es gradual y comenzó en
julio pasado con el envío del primer grupo de 11 militares, a los
cuales se unirán en los próximos meses el resto del contingente,
el que permanecerá en Colombia por espacio de un año.

Cartagena de Indias y Colombia hoy están de fiesta. La paz, al
menos con las FARC, parece haber llegado para quedarse, pero el
trabajo que viene a partir de ahora no será fácil porque
requerirá del apoyo de todos los colombianos y de Latinoamérica
en su conjunto.

Ahora es tiempo de pasar de las palabras plasmadas en el acuerdo
entre el gobierno y las FARC a los hechos, un desafío no menor que
de seguro tardará un tiempo en concretarse. Mientras, los
colombianos esperan disfrutar de la paz, algo absolutamente
desconocido para millones en las últimas cinco décadas.