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Líderes religiosos de Nueva York suscriben carta; condenan lenguaje racista

  • Lunes 21 de agosto de 2017
  • en Mundo

NUEVA YORK, EU. Más de 100 líderes religiosos del estado de Nueva York y su gobernador, Andrew Cuomo, condenaron el “lenguaje del racismo” que, dicen, ha adoptado el discurso de la Casa Blanca tras los disturbios de Charlottesville y las polémicas palabras del presidente de EU, Donald Trump, al respecto.

Como y un total de 125 líderes religiosos de distinto credo, entre ellos cristianos, judíos y musulmanes, expresaron en una carta abierta su “unión” frente a la intolerancia y la violencia y su “esperanza” de que Washington les escuche y se una a ellos.

“Esta semana, desde esta Casa Blanca, hemos escuchado los discursos con un mensaje oculto racista en la retórica de campaña transformarse en el cristalino e innegable lenguaje del racismo”, denunciaron los firmantes.

Entre ellos está el pastor evangélico A. R. Bernard, que el viernes renunció a asesorar a Trump tras las declaraciones en las que responsabilizó de la violencia en Charlottesville tanto a neonazis como a antirracistas y aseguró que también había “gente muy buena” en la concentración supremacista.

Bernard había declarado en una entrevista el sábado que esperaba que otros miembros del Consejo Asesor Evangélico de Trump criticaran los comentarios del presidente y, aunque muchos salieron a defenderlo en las redes sociales, la respuesta no se ha hecho esperar.

“Como líderes en este gran estado, inequívocamente condenamos el lenguaje y la violencia de la supremacía blanca”, señalaron los firmantes y el gobernador, quienes consideraron la “retórica del odio”, ya sea “camuflada” o “categórica”, un “veneno” que “debe ser condenado”.

“Mientras Washington titubea, Nueva York se planta fuerte. Frente al odio, no vamos a estar inactivos. Este fin de semana y cada fin de semana, rezaremos y celebraremos la belleza de la diversidad y el respeto para todos. Es nuestra esperanza que en Washington nos escuchen y se unan”, concluyeron.

Sin embargo, es improbable que el despido de Steve Bannon, jefe de estrategas de Trump, marque el abandono del gobierno de la política de “Estados Unidos primero” que dividió a la Casa Blanca en un grupo nacionalista y otro globalista.