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Macri y Francisco se reunirán con expectativas de reconciliación

  • Viernes 16 de febrero de 2018
  • en Mundo

Buenos Aires.- El presidente de Argentina, Mauricio
Macri, y el Papa Francisco se reunirán la próxima semana en el
Vaticano, con expectativas de terminar con los frecuentes rumores
de tensión entre ambos que suelen alterar la política
local. 

Macri viajará a Europa para participar en la
celebración por el Día Mundial de la Alimentación que la
Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO) realizará en Roma el 14 de octubre.

El punto central de la gira, sin embargo, será el
segundo encuentro que Macri y el Papa sostendrán el 15 de octubre,
después del que mantuvieron en febrero pasado y que sólo
confirmó el distanciamiento entre ambos líderes.

En esa ocasión, la seriedad que mostró Francisco en
las fotos al lado del presidente, y que contrastó con la calidez
ofrecida a otros políticos argentinos opositores, copó la agenda
doméstica en el país sudamericano.

Ahora se esperan señales de acercamiento después de
que el Papa dijera en una entrevista que no tiene ningún problema
con el mandatario argentino, a quien incluso calificó como una
persona noble.

Pese a las palabras de Francisco, los rumores sobre
la permanente tensión entre el Papa y el gobierno argentino se
renovaron la semana pasada, cuando el pontífice avisó que no
viajará a Argentina el próximo año, tal y como había anunciado
el propio Macri.

"Ustedes no saben cuánto me gustaría volver a
verlos, tampoco podré hacerlo el año próximo porque ya están
compromisos fijados para Asia, África, y el mundo es más grande
que Argentina (…) hay que dividirse. Dejo en manos del Señor que
Él me indique la fecha", dijo.

El pretexto para el segundo encuentro entre ambos
líderes es la canonización de siete beatos, entre ellos el
argentino José Gabriel Brochero, conocido como “el “cura
gaucho”, quien murió en 1914 después de contagiarse de
lepra.

La relación entre Macri y Francisco ha estado
sellada por la frialdad, ya que los dichos y la actitud del Papa
son frecuentemente interpretados como parte de la supuesta pelea
que mantiene con un presidente alejado de la visión social que
pregona el pontífice.

Este año, por ejemplo, los simpatizantes del
macrismo se escandalizaron cuando el Papa le envío un rosario
bendecido a Milagro Sala, una dirigente social opositora al
presidente que es considerada como una presa política.

También recibió, durante más tiempo y con más
sonrisas, a Hebe de Bonafini, la presidenta de Abuelas de Plaza de
Mayo que se ha convertido en una de las críticas más importantes
del gobierno y de Macri, a quien suele insultar.

A ello se sumó el rechazo del Papa a una millonaria
donación del gobierno argentino para Scholas Occurrentes, el
proyecto social y escolar impulsado por Francisco en todo el
mundo.

La justificación de Francisco fue que "el gobierno
argentino tiene que acudir a tantas necesidades del pueblo, que no
tienen derecho a pedirle un centavo".

Esta decisión fue interpretada en Argentina como un
nuevo desplante del Papa a Macri, y como una velada crítica a las
políticas impulsadas por su gobierno que, en los últimos seis
meses, han aumentado la pobreza en el país natal del
pontífice.

/afa