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Macron en las puertas del poder en Francia tras ganar primera vuelta de elecciones

  • Domingo 23 de abril de 2017
  • en Mundo

París, Francia.- El candidato social-liberal Emmanuel Macron, de 39 años, dio un paso decisivo para convertirse en el próximo presidente de Francia al clasificarse para la segunda vuelta con 23.9% de votos frente a Marine Le Pen, del Frente Nacional (FN) de extrema derecha, que terminó en segundo lugar con 21.7% de los sufragios.

Macron quedaría consagrado presidente en el balotaje previsto para el 7 de mayo con 62% de votos contra 38% de Le Pen, según una primera encuesta del instituto Ipsos Sopra Steria.

Esa perspectiva parece descartar la amenaza que representaba la eventual llegada de la extrema derecha al poder.

En tercera posición llegó François Fillon, del partido Los Republicanos (LR) de la derecha conservadora, con 20%, seguido por el líder de ultra-izquierda Jean-Luc Melenchon, del movimiento Francia Insumisa, que totalizó 19.2%.

El candidato del Partido Socialista (PS), Benoît Hamon, quedó relegado a la quinta posición con 6.2% de votos.

Detrás se ubicaron Nicolas Dupont-Aignan (derecha) con 4.8%, Jean Lassalle (ruralista) 1.4%, Philippe Poutou (trotskista) 1.1%, François Asselineau (soberanista) 0.9%, Nathalie Arthaud 0.7% y Jacques Cheminade (conspiracionista) con 0.2%.

Apenas conocidos los resultados, el primer ministro Bernard Cazeneuve y la gran mayoría de dirigentes de los grandes partidos apelaron a los electores a actuar con “espíritu republicano” en la segunda vuelta y votar por Macron para impedir la victoria del FN de Marine Le Pen. Solo Melenchon, visiblemente decepcionado, evitó pronunciarse y anunció que consultará a los militantes para definir la posición de su partido.

El caudal de Marine Le Pen, que llega por primera vez a un balotaje, marca un sensible progreso con respecto al 16.86% que obtuvo su padre Jean-Marie en la primera vuelta de 2002. Luego fue derrotado por Jacques Chirac en la segunda vuelta por 82.2% contra 17.8%. En la batalla presidencial de 2012 Marine Le Pen totalizó 17,90%, pero solo ocupó la tercera posición, detrás de François Hollande y Nicolas Sarkozy, y quedó eliminada del duelo final.

Su resultado de ayer, sin embargo, decepcionó a los dirigentes del FN porque el objetivo era llegar en primer lugar. Por lo demás, parece confirmar que el FN tropieza con un “techo de vidrio” en su ambición de llegar al poder. Ese límite traduce la desconfianza de la sociedad francesa frente a ese partido xenófobo, racista, anti-musulmán, antieuropeo y anti-OTAN.

El 21.7% de ayer marca un retroceso de 5 a 6 puntos en relación a las intenciones que tenía en los sondeos hace un par de meses.

Más que el desenlace de la segunda vuelta, que en teoría está prácticamente definida, el gran desafío para Macron consistirá en extender el perímetro de su movimiento para asegurarse una confortable mayoría en las elecciones parlamentarias, previstas para el 11 y 18 de junio.

La ausencia de mayoría parlamentaria puede constituir una amenaza para el futuro presidente, pues lo obligaría a recurrir a negociaciones permanentes y alianzas circunstanciales para imponer su programa de gobierno, lo que significaría un regreso al sistema de la IV República.

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Para los otros partidos también constituye un desafío crucial porque la elección de 577 diputados -que se juega esencialmente a nivel local -les puede permitir recuperar el impacto de la derrota de ayer y mantener una fuerza capaz de influir en el próximo quinquenio.

Francia vivió una revolución histórica de su vida política

Los resultados de la elección presidencial constituyen una verdadera revolución en la vida política francesa.

En primer lugar porque  -por primera vez en la historia de la Quinta República, fundada por el general Charles de Gaulle en 1958– el voto popular llevó a las puertas del poder a un dirigente que hasta hace apenas dos años era casi desconocido del gran público. Macron, que fue ministro de Economía del presidente socialista François Hollande, forjó su ascenso fuera de las estructuras tradicionales. Su vertiginosa carrera, en cambio, la construyó al frente de un movimiento creado en abril de 2016, hecho inédito en Francia en los últimos 60 años.

El veredicto que arrojaron las urnas también constituye un auténtico cataclismo para los llamados “partidos de gobierno” que se alternan el poder desde hace 35 años: los herederos del gaullismo nucleados ahora en el partido LR y los socialistas. En un acontecimiento sin precedentes, ambos fueron excluidos en la fase eliminatoria y, por lo tanto, será la primera vez que ambos afuera del balotaje.

Tanto Fillon como Hamon reconocieron el carácter catastrófico de sus respectivas derrotas y el cambio que significaban para Francia.

Ambas derrotas contienen los gérmenes de dramáticos arreglos de cuenta dentro de sus partidos, que pueden llegar hasta el cismo entre corrientes antagónicas.

Por otra parte, la victoria de Macron marca el final de la polarización derecha-izquierda y su reemplazo por un modelo reformista moderado ubicado en el centro del espectro ideológico. El propio Macron se define como un hombre que no es “ni de izquierda ni de derecha”.

“En un año cambiamos el rostro de la vida política francesa”, afirmó en su discurso, pronunciado dos y horas y media después de conocidos los resultados.

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Pero el elemento más importante es que establece un nuevo equilibrio de fuerzas en el tablero político francés que reemplaza el tripartidismo que prevalecía hasta ahora. Las fuerzas dominantes surgidas de las urnas son ahora el centrismo que lidera Macron, una extrema derecha relativamente estable, un polo de derecha conservadora debilitado y en plena guerra civil, y -por último- una izquierda en plena mutación entre un Partido Socialista agónico y el movimiento Francia Insumisa de Jean-Luc Melenchon que aspira a reemplazarlo.

Esa recomposición deberá consolidarse en las elecciones legislativas de junio, pero es evidente que -cualquiera sea el desenlace de esa batalla – que esta histórica jornada del 23 de abril cambió profundamente el rostro político de Francia.

/amg