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Papa Francisco celebra 80 años deseando una vejez tranquila

  • Sábado 17 de diciembre de 2016
  • en Mundo

Ciudad de Vaticano.- El Papa Francisco desayunó hoy
con un grupo de indigentes de Roma y celebró una misa con
cardenales, como parte de las actividades por el día de su
cumpleaños número 80, antes de cumplir con una jornada normal de
trabajo.

Según informó el limosnero de su santidad, Konrad Krajevski, el
grupo de los “sin techo” estuvo compuesto de ocho personas: dos
mujeres y seis hombres, quienes ingresaron hasta el comedor de la
Casa Santa Marta, la residencia del líder católico en el
Vaticano.

El propio limosnero los invitó esta mañana muy temprano, ellos
pernoctaban en las inmediaciones de la Columnata del Bernini en la
Plaza de San Pedro. Tienen diversas nacionalidades: cuatro
italianos, un moldavo, dos rumanos y un peruano.

A las 07:15 horas locales (06:15 GMT), el pontífice se
encontró con ellos, los saludó afectuosamente uno por uno y
recibió de regalo tres mazos de girasoles que fueron colocados en
la capilla de la residencia.

Ya en el comedor, el Papa se sentó entre ellos y escuchó sus
historias. Una media hora después se despidió regalándole a cada
uno dulces argentinos y se dirigió a la Capilla Paulina del
Palacio Apostólico del Vaticano, donde lo esperaban varias decenas
de cardenales.

Con motivo del cumpleaños este sábado se ofrecerá un dulce
especial en nombre del Papa en diversos comedores para pobres de
Roma. Además, a los huéspedes de los dormitorios temporales se
les regalará un sobre con una estampa de Francisco y un
regalo.

En la misa que celebró junto a los purpurados, el obispo de
Roma recordó los momentos de su vida en los cuales tuvo “gran
fidelidad” a Dios y otros momentos “feos de infidelidad, de
pecado”.

Durante el sermón no hizo referencia explícita a su
cumpleaños, pero habló de la memoria, porque “mirar hacia
atrás” sirve “para ir mejor hacia delante”.

“Es propio del amor siempre tener bajo la mirada los dones tan
bellos que hemos recibido, mirar la historia, de dónde venimos, a
nuestros antepasados, el camino de la fe. Y esta memoria nos hace
bien, porque hace más intensa esta vigilante espera hacia la
Navidad”, dijo.

“Hoy nos detenemos, miramos hacia atrás y vemos que el camino
ha sido bello, que el señor es fiel. También vemos que tanto en
la historia como en nuestra vida ha habido muchos momentos
bellísimos de fidelidad y momentos feos de pecado. Pero el señor
está allí, con la mano tendida para volver a levantarte: ¡Sigue
adelante!”, agregó.

Luego, al final de la misa, Francisco tomó la palabra para
agradecer a los cardenales por sus felicitaciones y confesó que,
desde hace algunos días, tiene en mente la palabra “vejez”.
“¡Me espanta!”, exclamó riendo.

“Me acuerdo de lo que les dije en nuestro primer encuentro, el
15 de marzo de 2013: la vejez es sede de sabiduría; esperemos que
también sea así para mí. Cómo ha venido tan rápido, con el
paso tan silencioso”, insistió.

Pero pidió también considerar a la vejez como una etapa de la
vida para dar alegría, sabiduría, esperanza. La vejez, siguió,
“es tranquila y religiosa, recen por que la mía sea así:
tranquila, religiosa y fecunda, y también alegre”.

Tras la celebración eucarística, El papa siguió con su agenda
normal; recibió en audiencia privada a la presidente de Malta,
Marie-Louise Coleiro Preca, y se reunió con los integrantes de la
comunidad católica italiana de Nomadelfia.

El sumo pontífice recibió mensajes de felicitaciones de varias
partes del mundo, incluyendo dibujos enviados por niños, que han
sido colgados en su oficina.

/afa