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Reforma de Lutero aún divide a católicos y protestantes

  • Miércoles 1 de noviembre de 2017
  • en Mundo

CIUDAD DEL VATICANO.- No podían faltar los disensos del mundo tradicionalista de la Iglesia católica, esta vez acerca de la significativa rehabilitación de Martín Lutero y de su Reforma por parte de la Santa Sede y de su líder el papa Francisco, y por lo tanto, de la reconciliación con el mundo protestante.

Portavoz de estas críticas es el exprefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal alemán Gerhard Müller, a través de un artículo en el periódico La Nuova bussola Quotidiana.

El purpurado respondió al secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), monseñor Nunzio Galantino, quien afirmó que “la reforma iniciada por Martín Lutero hace 500 años fue un acontecimiento del espíritu santo”.

El Pontífice argentino ha dicho a su vez que las intenciones de Lutero “no eran equivocadas” y lo que pretendía era “mejorar y no dividir a la Iglesia”.

Müller se declaró convencido que “existe una gran confusión al hablar hoy de Lutero y hay que decir claramente que desde el punto de vista de la teología dogmática, y de la doctrina de la Iglesia, no fue una reforma, sino una revolución, esto es, un cambio total de los fundamentos de la fe católica”.

Y “no es realista sostener –afirmó el cardenal- que su intención era solo luchar contra algunos abusos con las indulgencias o contra los pecados de la Iglesia del renacimiento. Abusos y malas acciones siempre han existido en la Iglesia, no solo en aquella época sino también hoy. Somos una Iglesia santa a causa de la gracia de Dios y de los sacramentos, pero todos los hombres de la Iglesia son pecadores, todos necesitan del perdón, de contrición y de penitencia”.

Lutero –dijo- “dejo atrás todos los principios de la fe católica, de la Sagrada escritura, de la Tradición apostólica, del magisterio del Papa, de los Concilios y del episcopado”.

Por eso – “no aceptamos que la reforma de Lutero sea definida como una reforma de la Iglesia en sentido católico; una reforma católica es una renovación de la fe vivida en la gracia, en la renovación de las costumbres, de la ética, una renovación espiritual y moral de los cristianos; no de una nueva fundación de la Iglesia”.