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Refuerzan FAO y OMS lucha contra la malnutrición

  • Viernes 16 de febrero de 2018
  • en Mundo

ROMA, Italia. (OEM-Informex).- El problema no es nuevo y atañe
a la entera comunidad internacional, es decir, el de la
malnutrición. Un grave problema que afecta a más de un tercio de
la población mundial, que se acerca a los 7 mil 500  millones de
seres humanos. De tal manera, la FAO (Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación), subrayó que los 10
años que quedan hasta 2025 serán decisivos para elaborar y
aplicar sistemas alimentarios sostenibles que permitan poner fin a
la malnutrición en todas sus formas.

Se trata de uno de los muchos plazos establecidos por las
Naciones Unidas para terminar con esta y otras plagas, con la
esperanza de que, finalmente, los países miembros de esta
organización pongan en marcha, a nivel local e internacional, las
estrategias al respecto.

Por lo pronto, el director general de la FAO, José Graziano da
Silva, recordó a los Gobiernos los compromisos asumidos en la
Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) en 2014,
instándolos a transformarlos en acciones concretas a través de
políticas y programas nacionales. “Una mejor gobernanza de la
nutrición a nivel mundial comienza a nivel de cada país”,
precisó Da Silva.

En este contexto, la FAO ha instaurado una importante  sinergia
con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la lucha contra
este problema, con un plan de trabajo centrado en la promoción de
alimentos y dietas saludables a través de la educación
nutricional y la transformación de los sistemas alimentarios,
agregó el “número uno” de la FAO.

Hoy en día, recuerda la FAO, una de cada tres personas en el
mundo –casi 2 mil 500 millones- sufre de al menos una forma de
malnutrición, que va desde el hambre hasta la obesidad, pasando
por la falta de nutrientes vitales.

Además, alrededor de 160 millones de niños menores de cinco
años sufren retraso del crecimiento, lo que significa que tienen
una estatura muy baja respecto a su edad. Otros 50 millones de
niños en esta franja de edad padecen también de emaciación, es
decir, tienen un peso inferior en relación con su estatura.

Al mismo tiempo, cerca de mil 900 millones de personas tienen
sobrepeso, de los cuales 600 millones son obesas.

Pero no solo; existe también un problema de género. La
malnutrición afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas
que a menudo renuncian a los alimentos a favor de los miembros
masculinos de la familia, o carecen de ingresos para  asegurarse
una nutrición adecuada para ellas mismas. Según los últimos
datos, la subalimentación materna e infantil suponen un costo de
hasta el 11 por ciento del PIB, ya que la malnutrición en los
primeros años de vida provoca irremediablemente  problemas de
salud en la edad adulta.

Por el contrario, los niños bien alimentados tienen un 33 por
ciento más de probabilidades de escapar de la pobreza al llegar a
adultos. Para la FAO y la OMS, esto significa que invertir en la
nutrición representa un importante potencial para romper los
ciclos de  pobreza endémica e impulsar el desarrollo
económico.

En todo este contexto, la FAO y la OMS se proponen colaborar con
los Gobiernos a elaborar políticas y programas nacionales que
promuevan la nutrición a nivel nacional.