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Lady Di, a 20 años de una muerte que conmocionó al mundo

  • Jueves 24 de agosto de 2017
  • en Realeza

Aquel día, 31 de agosto de 1997, y una semana antes de la muerte de la madre Teresa de Calcuta, ocurrió una desgracia que nos afectaría a todos nosotros, a sus fans y a sus dos pequeños hijos, excepto a algunos familiares como el Duque de Edimburgo, y el Príncipe de Gales… Diana de Gales, nuestra querida Lady Di, encontró la muerte en un supuesto accidente de auto en el puente del Alma junto a Dodi Al Fayed y Henri Paul, su chofer. El único sobreviviente de este terrible accidente fue Trevor Rees-Jones, el guardaespaldas. Al escuchar la noticia por los noticieros en televisión o al leer los periódicos u oír la radio, nadie lo podíamos creer.

Cabe preguntarse varias cosas: ya que tuvieron que cambiar de planes al salir del restaurante del hotel Ritz propiedad del padre del mismo Dodi, ¿por qué solo Rees-Jones llevaba el cinturón de seguridad? Se sabe que Diana siempre que se subía a un coche, se ponía el cinturón y ni ella ni los otros dos caballeros llevaban cinturón de seguridad… ¿Cómo fue que cambiaron de coche? ¿El segundo coche no era blindado? ¿Por qué en el puente del Alma no estaban funcionando las cámaras de seguridad? ¿Fue un asesinato político? ¿Tuvieron que ver los servicios secretos ingleses, el MI5, MI6, el Duque de Edimburgo, el príncipe de Gales? ¿Por qué no habla este guardaespaldas? ¿Está amenazado?

¿Por qué tardó la reina y la familia real en dar el “pésame” a su pueblo? 20 años después, ¿qué saben ahora sobre “este supuesto accidente” sus hijos: Guillermo y Enrique?

Recordemos que la familia real estaba en Balmoral, Escocia, de vacaciones y el cuerpo de Diana fue expuesto al público por ¿quién creen ustedes? Pues por los paparazzis, quienes retrataron a una princesa herida en medio de los policías y entre la chatarra del coche. Era una imagen terrible, ella, la princesa del pueblo, La reina de corazones, llena de sangre y con fracturas por todo el cuerpo y la ambulancia tardó, según testigos, casi una hora en llegar.

Y por cierto, los testigos, según ciertos documentales sobre este “accidente”, fueron o arrestados o tirados de locos porque unos cuentan que vieron o escucharon una explosión, y cuando se acercaron y vieron a la princesa… ¡no lo podían creer! y así, la policía francesa no les hizo caso o los arrestaron.

Los paparazzis, al salir de la cárcel, pagaron una multa al equivalente entonces a 20 pesos mexicanos de 1997. De todos los documentales y películas recomiendo hay dos: La reina con Helen Mirren y El asesinato de la princesa Diana basada en una novela de Noel Botham.

A través de estas dos décadas Diana sigue ¡viva!, ¡eterna! sigue en nuestros corazones, se siente su esencia y más para sus hijos, obviamente.

Que a su muerte, como dice la película La reina surgió también la vida y la muerte de esa corona, dependió de la monarca, al aceptar dar el pésame a su país y dar y rendirle un homenaje a la madre de sus nietos, a la mujer que cambió la forma de ser de todas las monarquías, a esa mujer que, además de haber sido icono de la moda, fue madre y muerta ya, es abuela de un niño y una niña, dos posibles herederos del trono.

Solo nuestros corazones le brindarán un notable homenaje al recordarla como era, además de las ceremonias respectivas, recordar a una niña que nació dentro de la aristocracia más regia y antigua, un 1 de julio de 1961 en Norfolk, Sandrigham, y que, pese a haber estado casada con el Príncipe de Gales, no estaba destinada para ser reina como ella misma lo comentó: “Deseo ser la reina de los corazones de la gente”. 

Diana no esperaba divorciarse de Carlos, ya que sus padres lo hicieron siendo ella muy joven. Sin experiencia sexual, la familia real y sus parientes la casaron con el mujeriego príncipe quien desde 1972 era amante de Camila Parker Bowles con una interrupción pequeña.

“Nuestra” Diana tuvo que ser sometida a un examen ginecológico para asegurarle al mundo de que era virgen y que estaba sana para poder dar herederos al trono. No era buena estudiante, así que a los 19 años estaba “lista” para el matrimonio según hacía alboroto su tío.

Y llegó el día después de la presentación a la prensa, de que la gente la acosaba, meses sin ser asesorada por la casa real, que el príncipe se casó con su “princesa” quien descendía de Carlos II, otro Carlos, del siglo XVII, para realizar una boda con el heredero del trono hace 36 años un 29 de julio pese a que ambos novios estaban de acuerdo en una sola cosa: en querer cancelar todo.

“Ni modo hermanita”, le dijeron sus hermanas, “estás en todos los aparadores” ellas se refería a los recuerdos, libros, etcétera, en todos los negocios.

En junio de 1982 nació el esperado heredero: un varón que se llama Guillermo Arturo Felipe Luis (ahora es el duque de Cambridge y es esposo de Kate Middleton y padre de dos hijos: Jorge Alejandro Luis y Carlota Isabel Diana) y en 1984 nacería Enrique Carlos Alberto David, (se espera el próximo anuncio de su compromiso con una actriz de nombre Meghan Markle) siendo este nacimiento un disgusto para su padre, Carlos, ya que quería tener una hija.

Empezaron los problemas y “terminaron” en agosto de 1996, con la firma del divorcio. Fue difícil para la princesa llegar a este término porque no quería repetir el ejemplo de sus padres.

La vida sentimental de Diana siempre será criticada. Desde James Hewitt (un traidor que escribió un libro sobre su romance con Diana: Princesa enamorada) pasando por el doctor Hasnat Khan y terminando con el famoso Dodi Al Fayed, productor exitoso cuya película Carros de fuego ganó un Óscar en 1980.

El documental más reciente: Diana en primera persona revela con su propia voz todo lo que en 20 años hemos sabido, pero en esta ocasión National Geographic hace público las revelaciones que hizo la propia princesa a Peter Settelen, su profesor de oratoria.

Estas cintas fueron grabadas entre 1992 y 1993 y las tenía Paul Burrel, su exmayordomo, quién enfrentó una dura batalla legal contra Carlos Spencer, el hermano de Lady Di. Según el Expectador.com: En su libro, A Royal Dut, Paul reveló una carta que se convirtió en la comidilla de los medios sensacionalistas del Reino Unido. “Están planeando un ‘accidente’ en mi carro, con fallas de los frenos, para que Carlos pueda casarse”, dice la misiva escrita en octubre de 1996, de la princesa, diez meses antes del accidente.

Muchos nos preguntamos qué habría sido de esta Princesa ahora con 56 años de edad. Dudo que estuviera embarazada, más lógico es pensar que fue un crimen político.

 

Testimonios reveladores del príncipe Enrique

Después de la muerte de su madre, los príncipes Enrique y Guillermo han mantenido en silencio la terrible experiencia que vivieron. Fue hasta que la BBC emitió el documental 7 days con motivo del 20 aniversario de la muerte de Lady Di, que ambos expresan abiertamente su sentir, describiendo la traumante realidad que enfrentaron en aquel momento.

 

“Una de las cosas más difícil de asumir fue el hecho de que la gente que la persiguió hasta el túnel fue la misma que le hacía fotografías mientras moría en el asiento trasero del coche”, declara el príncipe Enrique en el documental.

Por su parte, el diario The Independent, que tuvo acceso a algunas grabaciones originales destaca otras frases que evidencian el dolor del hijo menor de Diana sobre la inoportuna acción de los medios a la hora del accidente: “La perseguían como una jauría de perros, la acosaron, le escupieron, la insultaron intentando obtener una reacción y conseguir una fotografía de ella revolviéndose”.

 

En el documental, Enrique confiesa también que Lady Di recibió un tratamiento que actualmente sería considerado “completamente abominable”, y habla del comportamiento de su padre el príncipe Carlos de Inglaterra durante esos días: “Una de las cosas más difíciles para un padre es tener que decirle a sus hijos que su madre ha muerto. Cómo se lidia con eso es algo que desconozco, pero él estuvo junto a nosotros”.