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Autoimponen toque de queda en Cuernavaca por crimen

CUERNAVACA.- La inseguridad que se ha desatado en los últimos 10 años ha repercutido en la vida nocturna en la ciudad de Cuernavaca, de tal manera, que los establecimientos con venta de bebidas embriagantes registran pérdidas económicas de hasta 40 por ciento.

Por otra parte, los ciudadanos manifestaron su preocupación para salir a las calles, así como por la falta de voluntad de las autoridades encargadas de la seguridad para erradicar esta situación que tanto ha lastimado a los morelenses.

Esto tras el aumento de homicidios en diferentes municipios, ataques a mano armada y desapariciones, convirtiendo al estado en un lugar de alto riesgo y terror para los habitantes, quienes consideraron que si el gobierno no logra controlarlo pronto se saldrá de sus manos, convirtiéndose en una zona de guerra cobijada por la violencia, donde se tienen que tomar medidas de precaución cada vez que se sale de casa, esperando poder regresar.

El hecho más reciente fue el del jueves pasado cuando un grupo armado atacó el bar Sophia, que dejó el saldo de una joven muerta y otras ocho personas heridas, y a raíz de esto se implementó un operativo en los centros nocturnos donde se dio la clausura de tres de ellos debido a que operaban sin licencia.

La Asociación de Discotecas y Centros Nocturnos de Morelos informó que los bares y centros nocturnos tuvieron un mal fin de semana al registrar bajas ventas y pérdidas económicas del 40 por ciento.

En contraste, en los restaurantes se presentó un pequeño incremento en el consumo, sin embargo éstos se fijaron un horario de cierre entre las 19:00 y 20:00 horas debido a los hechos de violencia.

Foto: Froylán Trujillo

Uno de los propietarios de un restaurante bar ubicado en pleno centro de Cuernavaca, de quien se omite su nombre por cuestiones de seguridad, señaló que sus ventas bajaron de manera considerable, tan es así que se sienten inseguros porque mientras las autoridades se disputan el control de la seguridad los afectados son los terceros.

¿Registraron pérdidas económicas por el cierre de algunos negocios, en solidaridad con el bar Sophia, atacado en días pasados? “Sí, desde luego que bajaron las ventas porque la gente ya no sale, es triste y lo lamentamos pero nosotros no podemos cerrar porque yo tengo que pagar el seguro y otros impuestos”, respondió.

Dijo que hace varios años registraban visitas de otros estados pero ahora ya ni los de la Ciudad de México van a Morelos, por lo que sus clientes se redujo a un pequeño grupo de unos 150 comensales por día cuando antes recibieron más de 300.

El vicario de la Diócesis de Cuernavaca, Tomás Toral Nájera, aseveró que las actuales autoridades deben dejar de lado las culpas a pasadas administraciones e implementar protocolos de seguridad eficientes para acabar y controlar la inseguridad que aqueja. Indicó que si bien en el camino deben dejar en claro las problemáticas que se vienen acarreando, llega el momento en que es necesario tener acciones más contundentes, olvidando el discurso del pasado y enfocándose en las labores a realizar para recuperar la paz.