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Cáncer de mama el desafío de todas

  • Tania Aviles
  • Martes 1 de octubre de 2019
  • en República

El cáncer de mama cobra al día la vida de por lo menos 17 mujeres en México, siendo la primera causa de defunciones en el país, América Latina y en el mundo entre la población femenil siendo un verdadero desafío que debemos prevenir y encarar.

La directora de la Uneme Dedicam Tampico, Diana Salazar Peña, sostuvo que en el año de 2017 se registraron en México 6 mil 814 defunciones en mujeres mayores de 59 años de edad por esta terrible enfermedad.

En este dramático panorama Tamaulipas ocupa el séptimo lugar nacional, siendo la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira donde se concentran el mayor número de defunciones. En el año 2016 se presentaron 54 muertes y para el 2017 la cifra se incrementó a 64; de las cuales 37 eran maderenses y 27 de Tampico.

En lo que va del 2019, la jurisdicción sanitaria regional tiene un registro de 64 casos de cáncer de mama, todos en mujeres; más 18 casos de la Uneme Dedicam Tampico, dijo la jefa del departamento, Dra. María del Carmen Díaz Barrios.

A nivel nacional 29.7% de los casos son detectados en etapa tardía, lo que la convierte en la primer causa de muerte de la mujer en el país.

 

AUTOEXPLORACIÓN, EXPLORACIÓN CLÍNICA Y MASTOGRAFÍA

Las revisiones comienzan con la autoexploración desde los 20 años de edad, para posteriormente pasar a las revisiones clínicas y la mastografía.

Salazar Peña explicó que como acciones preventivas, se debe de disminuir el consumo de tabaco, de alcohol, de conservadores, comidas procesadas, bebidas oscuras y enriquecer las comidas con verduras, “además de realizar caminatas de 30 minutos diariamente”.

Detalló que “si existe secreción por el pezón, hundimiento de la mama o cambios de coloración o piel de naranja, se debe de acudir de inmediato al hospital para realizar una biopsia y determinar si es o no cáncer.

La especialista consideró que hay factores genéticos en esta enfermedad, por lo que de detectar a un familiar directo que ya ha padecido la enfermedad, se debe de realizar las acciones preventivas diez años antes de la edad en la que el familiar lo haya detectado, siendo una de las medidas preventivas, el lactar durante la maternidad.

Existe diversos estilos de cáncer de mama, asegura Salazar, que el más común en la zona es el cáncer ductal infiltrante, por lo que la persona debe de suprimir ingesta de carnes rojas, embutidos, pollo, comidas procesadas.

160 MIL PESOS AL MES EN TRATAMIENTO

Una ves que la persona es diagnóstica con cáncer de mama se comienza un agresivo tratamiento dependiendo de la etapa en la que se encuentra I, II, III o IV, mismo que alcanzan hasta los 160 mil pesos al mes.

El doctor Héctor Aymerich Sánchez, jefe de Oncología en el Hospital Regional de Pemex de Ciudad Madero y adscrito al Hospital Beneficencia Española de Tampico precisó que “en las etapas iniciales es cirugías, lo normal es quitar el seno junto con los ganglios con la axila, si es más temprana la detección, se puede hacer cirugía conservadora del seno, lo que se llama tumorectomía que es quitar toda la mama pero dejarle piel para poderle poner una reconstrucción inmediata”.

Por otra parte si la enfermedad ya ha avanzado mucho la alternativa es “quimioterapia para poder controlar la enfermedad y luego la cirugía”.

Un tratamiento de quimioterapia consiste en medicamentos vía intravenosa o tomadas, se integra de cuatro ciclos, una cada mes durante cuatro meses, finalizando con la operación.

Este tratamiento llega a tener un costo que va de los 20 a los 80 mil pesos mensuales o cada tres semanas, dependiendo de los medicamentos que se apliquen a la paciente.

Cuando el tumor es muy grande o muy agresivo se procede a las radiaciones, con un valor en atención privada que va desde los 80 mil pesos en la zona conurbada y hasta los 200 mil pesos en ciudades con mayor vanguardia médica como México y Monterrey.

Estos tratamiento traen como consecuencia la caída del cabello, fuertes náuseas, vómitos, diarrea y hasta infecciones severas “por las infecciones es que deben de estar bajo vigilancia, la persona puede generar una infección de neumonía o urinaria y fallecer por esto” detalló el especialista.

Añadió que los problemas cardiacos y pulmonares son efectos tardíos de someterse a tan fuertes tratamientos.

Tras controlar el cáncer se puede realizar la reconstrucción del seno con operación reconstructiva que oscila en 50 mil pesos, más 50 mil pesos de los implantes, “la reconstrucción puede ser inmediata, se ha visto que no modifica nada, antes era al año de tratamiento, pero actualmente en pacientes con tumores pequeños es de inmediato”.

50% SUFRE DE DEPRESIÓN

Del 40 al 50% de las personas que llegan a ser diagnósticas con cáncer de mama sufren depresión, una enfermedad basada en sentimientos de tristeza, ira y frustración al no contar con una atención profesional psiquico-emocional durante el periodo de duelo que viene tras el diagnóstico el cual de manera ordinaria se vive a lo largo de dos meses.

De prolongarse la persona podría ser del 5% que son remitidas al Hospital Psiquiátrico de Tampico, para seguir con un tratamiento que les brinde la estabilidad emocional que se requiere para enfrentar la difícil batalla.

Alejandro Cruz Rosas, director del Hospital Psiquiátrico de Tampico, señaló que para evitar caer en depresión es preciso contar con una red de apoyo integrada por familiares y amigos, además desde que son diagnosticadas con cáncer de mama deben de ser atendidas por un psicólogo.

“El cáncer, en cualquier persona, va a tener un impacto fuerte en el estado psíquico emocional por que el significado que se le da de manera global es muerte, pensar en morirse siempre hace que lleguen a vivirlo de manera dramática e intensa y llega a afectar su estado anímico por eso siempre se recomienda cuando a una persona es diagnóstico con cáncer que tenga un apoyo psicológico” expuso.

FAMILIARES CON CULPA

Aún cuando en el interior de la casa sea una persona la enferma se puede vivir un periodo de duelo en todos los íntegrantes de la familia que en muchos de los casos se puede generar un cuadro de ansiedad, como resultado de la convivencia diaria.

“Sin embargo lo mejor es que prevalezca la unión, para vencer a la enfermedad” dijo Cruz Rosas, quien aseguró que “la intervención familiar se convierte en el soporte de apoyo, en el equilibrio para quien está sufriendo la enfermedad, aunque para quienes la rodean se genera un sentimiento de culpa por que muchas veces no se tiene el tiempo para estar con ellos, entonces se despierta un cuadro de ansiedad por lo que está viviendo, siempre es importante mantenerse unidos y pasar juntos por el periodo de duelo”.

LA CAMPANITA… META ALCANZADA

En el año de 2008 el cáncer de mama se incorpora al Sector Salud como un programa de atención, surgiendo de esta manera la llamada ‘campanita’ que es sonada por el paciente que es dado de alta.

Salazar Peña amplió que “es una acción que viene a fortalecer el amor entre las personas, a darles esperanza a quienes apenas comienzan la batalla”.

MIRIAM, UNA MILLENNIAL SIN TEMOR

Era agosto del 2017 cuando la vida de Miriam Goretty Cabrera de León dio un vuelco al ser detectada con carcinoma ductal infiltrante.
Era el diagnóstico positivo a cáncer de mama etapa tres, que comenzó al descubrirse una “bolita” de tres centímetros, el destino era incierto, se convertía en una de las mujeres más jóvenes en la zona en padecer la enfermedad con tan solo 29 años de edad.

Como millennial buscó en Google el significado del diagnóstico “sabía que todo iba a estar bien, como si por primera vez el pasado desapareciera y el futuro no existiera, puse en manos de Dios toda la situación y mi vida, la parte médica lo deje a los expertos y tomé en mis manos la parte espiritual y emocional para sanar todo lo que debía sanar”.

Entonces le dijeron que estaba encapsulado por lo que con fortaleza comenzó el tratamiento de seis quimioterapias y 21 sesiones de radiación.

El aspecto físico comenzaba a cambiar pero el cáncer le daba la mejor lección de su vida “a amarme por sobre todas las cosas, comencé a trabajar, no a vencer el cáncer, sino a trabajar en mi estabilidad y en mi amor propio y lo abrace desde el primer día, pero nunca lo hice parte de mi vida”.

Aunque el camino es largo y la lucha constante, la enfermedad ha ido cediendo en estos dos años de tratamiento.

Confiesa que nunca lucha contra él, simplemente le ha ido restando importancia, desde el segundo en que decidió “no temerle”; es lo que la ha llevado a ser hoy un ejemplo de lucha.

“Esto es de por vida, hay que seguir estando al pendiendo de que no regrese, llevo dos años de los cinco años que son para que me den de alta, pero me enfoco en la bendición escondida de esta experiencia, me enfoco en el aquí y en el ahora, con mi amor propio”.