abc Radio


Choferes para pipas de Pemex recibirán instrucción militar

El presidente López Obrador informó que los 120 elementos contratados se trasladarán a la frontera norte para recibir las primeras pipas

Gabriela Jiménez y Roberto Hernández | El Sol de México

Los dos mil conductores de los vehículos cisternas de Petróleos Mexicanos (Pemex) recibirán instrucción militar por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), pues el programa formará parte del Plan DN-III, según comentó el general Luis Crescencio Sandoval, titular de la Sedena.

El presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que los 120 elementos que fueron contratados, ya residen en las instalaciones del Ejército, para trasladarse a la frontera norte, donde recibirán las primeras ocho de 571 pipas, las cuales terminarán de llegar a finales de marzo.

“Ya están viviendo los aprobados en las instalaciones del Ejército, ya están para que de inmediato se trasladen a la frontera a buscar las unidades.”

Luis Crescencio Sandoval detalló que recibieron seis mil 199 solicitudes, pero sólo dos mil 878. De acuerdo con la Memoranda, la comisión encargada de realizar la compra de las 707 pipas presentó en Nueva York, el plan de emergencia DN-III para el abasto de combustibles, entregaron documentación y 804 pasaron el filtro médico; aún están pendientes por evaluar 450.

“Es un asunto de seguridad nacional. El Estado no puede estar sometido a ningún poder económico o político, particular, ni tampoco tolerar amenazas o presiones de la delincuencia organizada.”

El titular de la Sedena detalló que el proceso de selección constó de tres etapas: En la primera emitieron la convocatoria, en la segunda recibieron toda la documentación y para la tercera realizan exámenes de tipo médico, psicológico y práctico.

Esperan hasta cuatro horas
Más de 6 mil aspirantes han acudido al Campo Militar 1 con la esperanza de obtener una de las 2 mil plazas que se ofrecen como operador de pipa.

El Sol de México constató que las personas, hombres y algunas mujeres, llegan a esperar hasta cuatro horas para realizar el registro.

Bajo los rayos del sol invernal, esperan ilusionados. Mientras avanzan en la fila se ven nerviosos y ansiosos. Ya adentro del lugar están más animados. Ya cuando salen, las personas se ven contentas.