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Comerciantes recurren al ecoturismo

Comerciantes de la zona de Acajete, que fueron engañados al construirse el libramiento de Xalapa, pues se les prometió un parador turístico, han tenido que ingeniárselas al quedar aislados. Sus ventas han caído en forma drástica y ahora recurren al ecoturismo para obtener recursos.

El ecoturismo es una de las opciones a las que han recurrido los comerciantes instalados en la carretera federal Xalapa-Perote para incrementar sus ventas luego de la construcción de la autopista.

Criticaron que ahora haya un paradero en la autopista del cual quedaron excluidos a pesar de que ellos fueron quienes solicitaron se dejara ese espacio y hoy se han instalado en ese lugar cadenas de cafés nacionales y otras tiendas de autoservicio con franquicias.

Refieren que ahora buscan otras opciones como el alquiler de cabañas y actividades como la tirolesa y el gotcha para atraer al turismo de Xalapa y la región, pues solo los fines de semana consiguen ventas que hacen que vayan subsistiendo.

Édgar Landel Félix, de la comunidad de Casa Blanca, municipio de Las Vigas, indicó que las cosas han sido muy difíciles desde la construcción de la autopista. Como prestadores de servicio reveló que es difícil seguir manteniendo sus negocios y por eso buscan diversificar u ofertar otros servicios.

Recuerda que antes de que estuviera la pista había mucho movimiento y esto les ha obligado a buscar nuevas formas de atraer al turismo, por lo que expresó que entre esas opciones esta el ecoturismo y en su caso han construido algunas cabañas aprovechando el espacio de bosque que tienen y la neblina.

Reiteró que el paradero que hay actualmente en la pista se dejó pensando en los comerciantes locales e incluso como prestador de servicio le tocó atender a los trabajadores e ingenieros que laboraron en la construcción de ese libramiento, pero a pesar de que se platicó sobre ese tema nunca hubo nada en concreto.

Aseguró que como prestador de servicios se acercó a la empresa, sin embargo, no hubo respuesta para poder ofertar las cosas típicas de la región y lo único que obtenían eran puras “largas” con citas que eran de ocho y 15 días y terminaban por cancelarles.

Criticó que ahora haya un paradero con franquicias nacionales o internacionales y que son empresas que acaparan todos los lugares, pero a la vez dan más caro al turista y por eso ahora ha decidido incursionar en el ecoturismo con cabañas y servicios adicionales que buscan que el turismo llegue y las personas pasen un fin de semana diferente.