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#Crónica. Don Lucio recibe las llaves de su nueva casa

 

PARRAL, CHIH., (OEM).- ¡Un milagro de Dios! Dijo Don Lucio Cárdenas Rodríguez al recibir ayer las llaves de su casa. Es la última de las Crónicas de Navidad que ayer fue materializada, gracias al apoyo de Jesús Velázquez Rodríguez, quien justificó su apoyo diciendo: “Con las personas de la tercera edad siempre estaremos en deuda, ellos entregaron su vida en trabajar por su familia y por la sociedad.

Ayudar a la generación que nos antecede es gratificante”.

Allá, cerca de un arroyo, en uno de los rincones de la colonia Palmilla, en donde las necesidades se respiran. Ahí, en la mera esquina de lo que antes fuera una choza improvisada con pedazos de todos los desechos industriales que puedan tapar un hueco. Ahí, en ese lugar y condiciones vivía Don Lucio, un hombre solitario de 88 años, que un día soñó con tener una casa.

Ayer, al hacer realidad ese anhelo decembrino, las lágrimas de sus ojos borrados emergieron. Delataron la emoción de quien, por casi nueve décadas, ha deambulado en este mundo. Lo mismo en la sierra de Chihuahua, que en la Unión Americana.

¡Soy del 28! –refiriéndose a la fecha de nacimiento, cuando se le pregunta su edad. Luego voltea la mirada a su lado izquierdo, al hombre de sombrero, quien sin saberlo, se propuso “apadrinarlo” con una casa, una vez que empezó la obra, benefactor y beneficiario tenían muchas cosas en común. La suerte los había cruzado. Ambos son originarios del mismo municipio de Guadalupe y Calvo. ¡Resultaron conocidos!

 

Con el nudo que amordaza la garganta con el invisible hilo de las emociones, retuvo las palabras. Se le agolparon en el cuello y finalmente agradeció por su nueva casa; ahí en el mismo terreno, pero con una edificación digna. Enseguida, dentro de su mismo terreno, están los vestigios de aquellos desechos que hace unos cuantos meses eran las paredes y el techo de su casa.

El milagro inició el pasado mes de diciembre cuando El Sol de Parral, en el marco de su ya tradicional campaña de ayuda, encontró a Don Lucio Cárdenas. Ancianito originario de La Joya, Guadalupe y Calvo, quien vende hierbas medicinales en las calles de Parral para sacar el sustento.

Con lágrimas, Don Lucio Cárdenas Rodríguez, de 88 años de edad, protagonista de una de las historias que se publicaron en las “Crónicas de Navidad”, hoy ve convertido en realidad su deseo de tener casa.

El lugar que antes era su morada, es refugio también del agua, aire y frío. Entraban por doquier. Su padrino  de crónica aceptó la invitación de este medio para apoyar, sin saber de quién se trataba.  Jesús Velázquez Rodríguez sólo conoció la historia y aceptó.

La cita fue ayer, a las 11:00 de la mañana en la calle “Carlos Marx”, número 87, de la colonia Palmilla. El panorama ya no es el mismo. Su padrino, Jesús Velázquez, quien es dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina, afinó los últimos detalles para entregarle su nuevo hogar.

En el lugar, familiares, vecinos y personal de esta Casa Editora escucharon la charla de cuando Don Lucio recordaba su casa de cartón y de trozos de madera, lo duro que es pasar el invierno; “parecía que dormía afuera, el aire helado me cortaba la piel, era insoportable” –confesó en su intervención-.

La edificación tardó dos meses, tiempo durante el que el octogenario estuvo al pendiente, supervisando la obra y apoyando en la medida de lo que podía.

Jesús Velázquez, al hacer uso de la palabra, dio las gracias al director del periódico, licenciado Jesús Quiñónez Jasso; al reportero Emilio Ortiz, quien localizó a Don lucio; a Javier Cruz, el reportero gráfico y al personal de esta Casa Editora por la labor de ser el enlace que mejora las condiciones de los que menos tienen.

Foto: El Sol del Parral

Foto: El Sol del Parral

Recordó que a partir de que el reportero Ortiz le hace saber la existencia de una persona que carecía de una vivienda digna, él con gusto decidió construírsela. “Les tomé la palabra, siempre he estado al pendiente de las necesidades y más cuando son muy marcadas como era el caso”.

-Con las personas de la tercera edad siempre estaremos en deuda, ellos entregaron su vida en trabajar por su familia y por la sociedad. ¿Cuántas cosas han hecho por los demás? –se hizo la pregunta-, el hacer algo por su vida es una gratificación enorme, ayudar a la generación que nos antecede es gratificante.

Asimismo, reconoció que este medio tan importante a nivel regional  y en el estado, no sólo hace la labor periodística de un nivel superior, también se suma a las causas sociales a través de este tipo de eventos, como lo son las Crónicas Navideñas en las que se apoya a los que menos o nada tienen.

En la vivienda, el Director de este medio, licenciado Jesús Quiñónez Jasso, mencionó que como medio, se trata de contribuir de alguna manera con un granito de arena a que la sociedad mejore; que las condiciones de personas como Don Lucio mejoren. El Sol de Parral siempre ha dejado constancia de que las causas de Parral, son las causas de OEM, somos una empresa comprometida con la comunidad y las pruebas saltan a la vista.

Reconoció la disposición de personas como Jesús Velázquez a apoyar estas causas y destacó que si cada una de las personas tuviera la disposición de aportar lo que a su mano está, ya sea con gestión o con recursos propios que quizá tengamos extra, más allá de lo que necesitamos para vivir, esta sociedad empezaría a cambiar. En el caso de Chuy Velázquez la disposición de apoyar a los más necesitados no es de ahora, él ayuda de siempre, es su mística. Las acciones como éstas son consecuencia del esfuerzo y la buena voluntad.

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Don Lucio antes de abrir la puerta de su nuevo hogar dio unas palabras de agradecimiento; en su rostro reflejó la emoción,  se le quebró la voz y un nudo le aprisionó la garganta. Luego finalmente pudo hilar las primeras frases. -En el nombre de Dios, estoy agradecido por todo el apoyo de las personas que me dieron la mano, a mi familia, a todos los que nos acompañan y a los que no son de mi familia, pero que son amigos, les agradezco de todo corazón.  Bienvenidos, en nombre de Dios Pasen a su casa, que es también la mía y abrió la puerta de su nuevo hogar.

Lugo de estas palabras hizo la primera “apertura” de su nueva casa. Operación que no le fue fácil. No estaba acostumbrado a hacerlo y ayer menos bajo los influjos de la emoción, a cualquiera le tiembla el pulso. Don Lucio, ayer no fue la excepción.

Luego emocionado mostró a los invitados lo que desde ayer es  su nueva casa. El octogenario explicaba en el caminar por el interior, dónde pondría la cocina y su recámara de descanso. Y no faltó la invitación para visitarlo algún día para charlar. Ayer, por lo tanto había jolgorio en el barrio. Ahí, donde todo falta y lo que hay se comparte. Ahí mismo, el propio Jesús Velázquez se encargó de que ese evento tuviera un buen festejo. Carnitas y cueritos preparados por ellos mismos aderezaron el momento.

En casa de su hija, a unos cuantos metros de la recién construida, fue la sede de la improvisada  “chicharronada”, carnitas y discada…