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Cubanos desean el “sueño mexicano”

  • BUSCAN TRABAJO EN TAPACHULA

Rubén Zúñiga, Diario del Sur

TAPACHULA, Chis. (OEM-Informex).- Luego que Estados Unidos
determinara la eliminación de la política de “Pies Secos y Pies
Mojados”, ahora varios cubanos desean quedarse en México para
trabajar, gozar de libertad, pero no regresar a la isla y así
lograr lo que ahora ellos llaman el “sueño mexicano”.

Después de estar casi tres meses al interior de la Estación
Migratoria “Siglo XXI”, tres jóvenes cubanos anhelan conseguir
trabajo en México, en especial en Tapachula, donde lograron
obtener el estatus de refugiado con la capacidad de realizar
actividades remuneradas, es decir, trabajar.

Dos de los cubanos que lograron obtener refugio aceptaron
dialogar con Diario del Sur. Uno de ellos a quien se le nombrará
Camilo, es experto en informativa y diseño de software en Cuba,
sin embargo, decidió salir de la isla debido a los pésimos
salarios y a las acciones de represión del régimen Castrista.

El entrevistado que solo dijo responder al nombre de Camilo
“N”, sostuvo que muchos cubanos son personas estudiadas que
buscan obtener mejores condiciones de vida y no delincuentes que
quieren dañar al prójimo.

“Nosotros estamos ajenos al mundo, pero al pasar por Honduras,
Guatemala, El Salvador, hay bandas, hay drogas, hay revólveres,
nosotros no venimos hacer un daño a México, queremos trabajos,
queremos vivir en libertad”, apuntó.

Yo no salí de Cuba con el objetivo de llegar a Estados Unidos,
yo salí con el deseo de levantarme, pero ahora mismo quitaron la
ley y en México estaría encantado de quedarme, si no en mi
profesión, trabajo de lo que sea”, agregó.

Sobre su experiencia en la Estación Migratoria siglo XXI, del
Instituto Nacional de Migración (INM), narró que ingresó en
diciembre y salió el 14 de febrero. “La experiencia es amarga,
nos trataron mal los policías del INM, se dieron varios problemas,
y en una de las deportaciones masivas de cubanos, hubo agresiones
hacia las mujeres, donde golpearon a una mujer embarazada, le
partieron la boca, la tiraron al suelo, la esposaron y fue
deportada, y el esposo no lo deportaron, así que él hizo una
huelga para que lo enviaran a Cuba”, refirió.

Reconoció que del INM lo único positivo es la limpieza, a
todas horas, de día, de noche, de madrugada, pero de ahí en fuera
todo lo demás fue negativo, como la comida que era mala.

Relató que los cubanos al entregarse de manera voluntaria,
deben recibir una explicación sobre sus derechos, del tiempo que
pasarán detenidos, sin embargo, los tenían desinformados y no les
decían nada.

Expuso que ante la negativa de las autoridades del INM,
decidieron iniciar una huelga, para solicitar dialogar con Derechos
Humanos, quienes al acudir a visitar a los cubanos les informaron
que podían pedir refugio político, pero el INM les provocó miedo
al decirles que tienen que presentar pruebas claras y específicas
del por qué huyeron de Cuba.

Expuso que mientras se definía la situación de refugio, un
abogado les ofreció sus servicios para ampararlos, pero nunca
sacó a ni un cubano bajo proceso de amparo, también migración
les dijo que el amparo lo que hace es atrasar la deportación.

“El amparo no nos iba a sacar, a nosotros un abogado no
cobraba 500 dólares a cada cubano, que al final no nos ayudaba en
nada, yo salí gracias al refugio, no al amparo, además, al salir
bajo refugio firmamos un papel en el que renunciábamos al
amparo”, explicó.

Ahora con su condición de refugio, tiene que firmar cada
semana, además, no puede salir de Tapachula y le fue entregado un
documento en donde se le permite trabajar, sin ser molestado por
las autoridades migratorias.

Así también, expuso que el Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados (ACNUR), les ofreció ayuda, incluso les
ofreció un bono de comida y apoyo para pagar la renta.

Por su parte, Enrique expresó que en la Estación Siglo XXI
fueron agredidos.

“Siempre estuvimos engañados, además, nos enfrentados con
uno de los oficiales y uno de ellos al parecer tuvo problemas y le
faltó el respeto a un amigo mío y cuando el amigo mío fue hablar
con él, entre varios lo golpearon.

A pesar de las vicisitudes que vivieron en la Estación
Migratoria Siglo XXI, varios de los cubanos buscan conseguir
cualquier tipo de trabajo para vivir en México, pero sostienen que
nunca quieren regresar a Cuba.