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Culmina en EEUU historia de terror y muerte en México

  • Tania Aviles
  • Jueves 18 de julio de 2019
  • en República

 

“De acuerdo al dicho del detenido, el hombre que los encabezaba y que fue quien los contrató es Joaquín Guzmán Loera (a) “El Chapo Guzmán…”, dicha una de las primeras actuaciones que se levantó el 13 de noviembre de 1992 con relación al ataque ocurrido apenas tres días antes -la madrugada del domingo 8 de noviembre- en la entonces discoteca Christine del Hotel Krystal de Puerto Vallarta y que dejó un saldo de seis muertos y tres heridos.

Es la declaración de uno de los lesionados que vestía ropas oscuras, que sus compañeros abandonaron al verlo herido y que reconoció que fallaron en su objetivo que era eliminar a dos de los hermanos Arellano Félix.

Pero también era así como se presentaba ante el país Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera que -después se supo- así respaldaba a su compadre, Héctor Luis Palma Salazar (a) “El Güero Palma” en su sed de tomar venganza por el asesinato de su esposa e hijos, Guadalupe Leija y de sus hijos Nataly y Héctor, asesinados en San Francisco, California y San Cristóbal, Venezuela, a cargo de un asesino a sueldo de origen venezolano, al que luego también alcanzó la venganza.

 

Ese macro operativo que salió desde Nayarit -dirigido a Puerto Vallarta- en un camión tipo Rabón era también parte del primer capítulo de una serie de venganzas, de uno u otro grupo, tratando de eliminarse y quedarse al frente de la organización más poderosa: El Cártel de Sinaloa.

Así, escenificaron diversos enfrentamientos tanto en Jalisco como en Sinaloa y que degeneraron en sucesos criminales que trascendieron a nivel internacional como el del 24 de mayo de 1993, cuando -aparentemente por confusión- terminaron matando al entonces cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, y su chofer, más otras tres víctimas inocentes más.

En estos hechos murieron al menos al menos dos pistoleros. Todo esto en el estacionamiento del Aeropuerto Internacional de Guadalajara. A pesar de la detención casi enseguida del “Chapo” Guzmán, cuando pretendía escapar a centroamérica, la guerra siguió y recrudeció al escapar éste el 19 de enero de 2011 del Penal federal de Puente Grande, dentro de un carrito de lavandería.

Lo volvieron a detener el 22 de febrero de 2014 -13 años después- y se volvió a escapar el 12 de julio de 2015, ahora a bordo de una motocicleta por un túnel y del penal de la Palma, en el Estado de México.Su última detención fue el 8 de enero de 2016, para ya no salir, puesto que fue deportado a Estados Unidos, donde ahora enfrenta la prisión de por vida.