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Dan gracias a la Virgen del Carmen

TOLUCA, Méx.– ¡Viva María, viva el escapulario! -se repetía una y otra vez durante todo el trayecto, con un eco que salía de cientos de voces feligreses, rezos que subían como los cohetes hasta el cielo, para perderse y volver a nacer otra vez. Es la procesión de la patrona, la Virgen del Carmen, que como pocas, puede reunir a miles de familias en un mismo andar.

-¡Alabaré alabaré, alabaré…! ¡Alabaré a mi señor! -cantaban entre los tumultos los peregrinos provenientes de los barrios tradicionales, la zona centro, Santa Ana Tlapaltitlán y la zona norte, todos a dar, más que a pedirle a la patrona del Carmen.

El recorrido del peregrinar inicia desde la calle Santos Degollado, para subir por la calle de Nicolás Bravo y llegar hasta Paseo Matlazincas, donde recorre un tramo y luego baja para tomar nuevamente Santos Degollado.

De ahí recorre hasta llegar a Ignacio López Rayón, donde la peregrinación toma Miguel Hidalgo y pasa por los Portales. Da vuelta en Nicolás Bravo y sube nuevamente a Santos Degollado, donde está su destino y la iglesia del Carmen.

Ese recorrido se hace al son de la banda de viento que toca sones y al ritmo de la tambora y la tuba marca el paso de los danzantes que cada año participan como parte de las mandas prometidas.

Y la patrona va custodiada encima de su carro alegórico decorado con rosas, acapulcos, gerberas  y jacintos, con el que cada año sale a las procesiones.

La cargan sus fieles por ratos, más de 35 pares de brazos que la echan a hombros, pues el recorrido es largo y cansado, esos cambios se hacen en las esquinas donde el peregrinar se detiene, se truenan unos cuantos cohetes, se dice un salmo y se continúa.

Juana Sánchez, este año acudió con su esposo y sus dos hijas, más que a pedir, a darle gracias a la Virgen.

“Somos devotos a la Virgen desde siempre, y desde hace cuatro años nos unimos a la procesión”, dice la mujer católica, cargando entre sus manos un Cristo, que trajo a bendecir a la iglesia del Carmen.

“Nos vamos a quedar un rato a la misa y a rezar, ya luego nos vamos de vuelta a la casa”, comentó la católica.

Durante la tarde las danzas continúan, las misas y se cierra con la quema del castillo en el atrio de la iglesia. Así se cumple un año más de festejar a la patrona, que inicia con la fiesta mayor realizada el 15 de julio.