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El difícil arte de divertir en la crisis

  • Tania Aviles
  • Lunes 5 de agosto de 2019
  • en República

A casi cinco años de que en México se prohibiera el uso de animales silvestres en los circos, para evitar malos tratos hacia los especímenes, el negocio circense decayó afectando a miles de artistas que actualmente luchan contra “viento y marea” para evitar la extinción de esta actividad.

En el mes de diciembre del año 2014, legisladores federales aprobaron la Ley General de Vida Silvestre, con la cual se prohíbe que los animales sean utilizados en los espectáculos bajo las carpas, impulsada por el Partido Verde Ecologista de México.

Foto: Martín Gómez | El Sol de Acapulco

Desde principios del 2015 la ley entró en vigor, obligando a todos los empresarios del ramo a entregar alrededor de dos mil ejemplares entre elefantes, tigres, leones, caballos, simios, entre otros, dejándolos sin las atracciones principales como los actos de equilibrio de los paquidermos y los saltos entre fuego de los felinos.

Esta ley contempla, entre otras cosas, en la fracción XXIV del Artículo 122, como una infracción la realización de actos que contravengan las disposiciones de conservación de vida silvestre.

Hoy en día, la vida de los cirqueros se encuentra gravemente afectada por las condiciones económicas ante la falta de público, lo cual los ha llevado a quedarse con alrededor del 15 por ciento de la plantilla laboral, al convertirse en insostenible el pago de la nómina.

Foto: Martín Gómez | El Sol de Acapulco

De acuerdo a Jesús Francisco Fuentes Gasca, quien forma parte de Magic Illusion Circus que está por una temporada en Acapulco y quien se dedicó a domar animales durante toda su trayectoria, la ley del Partido Verde fue hecha sin tomar en cuenta las repercusiones que tendría para las personas que se quedaron sin empleo y, sobre todo, para los animales de los cuales se desconoce el paradero.

“No puede ser posible que el gobierno prefirió quitarles los animales a todos, en vez de regular, en lugar de dejar unas personas encargadas de visitar a los circos, para que estos detectaran los maltratos. No puedo negar que algunos circos maltrataban a sus animalitos, pero no todos”, dijo con expresión de preocupación.

De acuerdo a información vertida a nivel nacional, la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), desconocen el paradero de mil 600 ejemplares de los dos mil que eran utilizados en los circos para los espectáculos.

“Las autoridades no previeron que iba a pasar con nosotros y con los animales, no tomaron en cuenta que un elefante le llegábamos a dar de comer hasta cuatro mil pesos diariamente para que llevara una dieta bien balanceada”, mencionó Fuentes Gasca.

Agregó que los leones, eran de los animales más costosos por los cuidados y alimentación, cuyos ejemplares se llegaban a comer más de ocho pollos enteros diarios como parte de su dieta.

Francisco aseguró que, en la actualidad, los pocos animales que sí tienen ubicados las autoridades ambientales federales, se encuentran viviendo en condiciones precarias, debido a que los mantienen en abandono en lugares que no estaban hechos para su preservación, lo cual era justo lo que se quería evitar con la Ley General de Vida Silvestre.

“No por ser domador, quiere decir que yo maltrato a los animales, yo estoy en otra del maltrato animal, pero esta ley no debió aplicarse de esta manera”, lamentó.

El cirquero informó que a esta problemática se suma a la utilización de las tecnologías de la comunicación como las tabletas y los teléfonos celulares, lo cual ha impulsado a que cada vez más jóvenes y niños no quieran salir a divertirse fuera de casa y prefieran estar frente a una pantalla.

Declaró que, actualmente quedan 60 circos en todo México, los cuales luchan diariamente con la falta de público y la inseguridad para continuar sobreviviendo con presentaciones en las cuales batallan para que se llene por lo menos el 10 por ciento de las gradas.

Los gastos de un circo parecieran pocos, sin embargo, Fuentes Gasca informó que tan solo la adquisición de una carpa con estructura y las gradas para el público, tiene un costo de alrededor de dos millones de pesos, cantidad que actualmente sería incosteable para un empresario del ramo, ya que laboran en números rojos.

“Si sale dinero para los empresarios del circo, no lo podemos negar, pero sale para pagar al personal, la alimentación y algunos gastos que valyan saliendo, pero nada más. Ya no te vuelves rico con un circo”, mencionó.

El también malabarista y presentador de la función, aseguró que en los tiempos de éxito del mencionado circo llegaron a contar con alrededor de 200 empleados, quienes se encargaban de distintas actividades y hoy en día, tan solo continúan 20 personas en el Magic Illusion Circus, todos integrantes de la familia Fuentes Gasca.

La decadencia y los actos de violencia, ha ocasionado que en Acapulco los circos no lleguen con mucha frecuencia y los pocos que llegan, arriesgan mucho al instalarse en el puerto, como es el caso del Circo del Terror, el cual fue balaceado por sujetos desconocidos cuando estaba instalado en un predio frente a la Fireston el pasado 19 de diciembre del 2018.

Hace una semana, diputados federales del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), propusieron la Ley de Bienestar Animal, la cual, prevé el regreso de los animales a las carpas de los circos, debido a que en su artículo 36 se lee que “ningún animal podrá ser utilizado para trabajo cuando esté desnutrido, deshidratado, enfermo o lesionado”.

Propuesta que ha sido rechazada por organizaciones ambientalistas, aunque para los cirqueros podría significar una oportunidad por retomar los espectáculos en donde se incluyan actos con animales y regresar con ello al gusto del público.