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Invadieron desde hace varios años y ahora demandan servicios

  • Tania Aviles
  • Viernes 31 de enero de 2020
  • en República

Familias completas viven desde hace más de 10 años en la incertidumbre. Y es que, sus viviendas están asentadas en un terreno irregular y a pesar de las gestiones de sus líderes, no se ha podido resolver nada. Conocido como El Roble, la zona en la que habitan forma parte del Bosque de Niebla, ecosistema único en su tipo. Así, lo que comenzó como un pequeño asentamiento ha ido creciendo hasta el punto en que son decenas las casas de cemento, block y madera que pueden observarse desde la carretera Xalapa- Coatepec. De manera inicial, ninguno de los vecinos quiere hablar sobre la situación en la que se encuentran sus viviendas; sin embargo, piden apoyo para que las autoridades les permitan regularizar sus terrenos y ocupar, de manera legal, el predio. “Échenos la mano para que ya podamos vivir aquí bien, que es lo que queremos”, pide “Rosa”, una mujer que lleva más de seis años en este lugar.

Para las decenas de familias que habitan este espacio la vida no ha sido fácil. Y es que viviendo en una ladera inestable, cualquier lluvia o fenómeno meteorológico representa una amenaza mayúscula. A esto se suma la inestabilidad legal que tiene su patrimonio ya que durante los más de 10 años que llevan ahí han padecido algunos intentos de desalojo e incluso invasiones de personas de otras organizaciones con quienes han tenido que defender un terreno que ya consideran suyo. “Uno no está aquí por gusto, está aquí porque necesita un lugar en el que vivir”, señala “Rosa”.

Expertos en medio ambiente y ecología han denunciado que el retiro de árboles y el asentamiento urbano en este espacio causa serios problemas por lo que han pugnado porque se lleve a cabo el retiro de los vecinos que ocupan el terreno propiedad del Instituto Veracruzano de Vivienda (Invivienda). El daño ecológico se puede observar a simple vista. Basta con detenerse un minuto para observar que los arboles de la zona continúan siendo talados, incluso, puede verse a las personas que realizan estas acciones a plena luz del día.

Cabe destacar que, aunque se solicitó a Invivienda información sobre el estado que guarda el predio invadido, no respondió.