abc Radio


Resurgen Las Maras 13 y 18 en Chiapas

Miguel Ángel Rosas

Diario del Sur TAPACHULA, Chis. (OEM-Informex).- El 20 de noviembre de 2004 fue la última ocasión que estudiantes, padres de familia y población advirtieron la presencia de bandas de pandilleros integradas por Maras en la frontera sur.

Ocurrió en un desfile donde participaron el Ejército Mexicano y la Armada de México, día en que esta problemática social del pandillerismo y la criminalidad emergió para perpetrar en el tiempo uno de los peores capítulos de psicosis que se vivió con maras salvatruchas e integrantes del Barrio 18.

Poco a poco los pandilleros, tanto de la Mara Salvatrucha 13 como del Barrio 18 (también Maras), han reaparecido; mientras que la atención de alta calidad de las instituciones policiacas contra estos profesionales del crimen aún no es la que la sociedad espera.

Y es que, voces de vecinos cercanos de lo que antes fue la Estación de Ferrocarriles en Tapachula, han reiterado la probabilidad que pronto la paz que existe, deje de ser un privilegio, porque a partir de los primeros días de enero, tras el saqueo a comercios en Tapachula, esos pandilleros profesionales que estaban ocultos entre la sociedad resolviendo sus problemas en el anonimato, resurgieron y hoy su agresividad y violencia son notorios.

Abandono y un ambiente de terror viven locatarios del mercado Soconusco, que han sido olvidados por las actuales autoridades policiacas y municipales, dejando que los asaltantes tomen el control y obligan a sus clientes a ya no asistir, puesto que no hay un control al interior del centro de abasto y las ventas han caído a pesar de que los precios son accesibles.

Uno de los pocos clientes, Gonzalo Cueto, indicó que el paso de las vías ferrocarril lo ha obligado a acudir muy poco a realizar sus compras, pues armado con un bastón de fierro es la única arma con la que puede defenderse ante los amantes de lo ajeno.

Asimismo, Pedro Alvarado, comerciante de frutas, dijo ante medios de comunicación que se vive un panorama de silencio, donde cada vez se desanima y sus productos se echan a perder, puesto que quienes reinan en ese sector son los malandracos y la gente no quiere asistir por el miedo a ser atacados y que les roben lo poco de valor.

La presidenta de la asociación impulsora del desarrollo de los mercados región Soconusco, Marina Aguirre López, comentó que la vigilancia ha desaparecido y que en vez de haber ingresos solo hay pérdidas monetarias, pues no hay recurso para poder contratar elementos de seguridad privada.

En abril, realizaron un documento para exponerle la situación al actual secretario de Seguridad Pública Municipal, Israel Méndez, pero ha ordenado que de vez en cuando llegue una policía mujer, por lo que en el escrito exigen que haya cuando menos dos policías: uno al interior y otro al exterior del mercado, ya que la ciudadanía es la más perjudicada con tanto robo.

Aguirre López aseguró que no están pidiendo que acudan con grupos especiales de diversas corporaciones que solo llegan a ser un show cómico que ahuyenta un rato a los delincuentes, sino que pongan vigilancia permanente porque se han dado casos de robo a sus negocios por la noche.

OFICINAS Y VAGONES DEL FERROCARRIL, HOGAR DE LAS MARAS

Con grafitis alusivos a la conocida banda Mara Salvatrucha se encuentran marcadas gran parte de lo que fueran las oficinas del ferrocarril Chiapas Mayab. En el sitio hay rastros de estupefacientes, colchones, olores fétidos y es la guarida perfecta para que estos malhechores puedan meter a sus víctimas.

Vecinos que tienen su hogar a escasos metros, se han enfrentado con ellos pero estos les han sacado armas de fuego, cuchillos y los han amenazado de muerte si se quejan con las autoridades correspondientes. A lo lejos se encuentran los vagones que han sido ocupados por estas personas; a un costado se encuentran casas de madera donde algunos aseguran que ahí se da la venta de drogas.

Un hombre que pidió el anonimato, dijo que hace días se escucharon varias detonaciones. En un principio dijo que se trataba de pirotecnia, pero al salir por su ventana observó una riña entre bandas.

No obstante, la lente del Diario del Sur pudo constatar que en caso de un atraco no hay a quien pedirle auxilio, pues los vecinos de la colonia Ferrocarrilera se encierran, no importándoles qué es lo que pase a su alrededor, pues no quieren meterse en problemas.