abc Radio


Crean arte con palo fierro

  • Jueves 24 de agosto de 2017
  • en Sociedad

Escondido en los apartados cerros de la colonia Pedregal de la Villa, como si se tratara de un monasterio se encuentra el taller de palo fierro de José Guadalupe Figueroa Murrieta.

El local, lleno de astillas y residuos de madera, es el santuario de numerosas criaturas, desde ángeles, delfines, caballos y danzantes yaqui.

Figueroa Murrieta decidió dedicarse al tallado de figuras desde que, en sus años de secundaria, comenzó a trabajar limpiando y puliendo en un taller de palo. “Primero comencé con lo básico, figuras sencillas como delfines y cruces, así poco a poco me fui entrenando hasta que puede hacer cosas más difíciles”, expresó.

Cinco años después de descubrir su pasión, el artesano decidió abrir su propio negocio, mismo que lleva en operaciones 30 años.

De acuerdo con el dueño del taller, los bastones, cajas, cruces y dominós son las figuras más populares entre sus clientes, sin embargo los caballos y esculturas personalizadas también son solicitados con remarcable frecuencia.

“Las figuras grandes son las que dan más batalla, una vez hicimos el Ángel de la Libertad, como el que está en la Ciudad de México, de 3 metros, lo más difícil de hacer fueron las alas, además de lo complicado que fue el traslado de la pieza”, explicó.

La olneya, misma que se da exclusivamente en la zona que comprende Sonora, Arizona y las Californias, llega a las manos del escultor gracias a las personas que se dedican a cortarla, quienes cuentan con permiso especial para ello. La madera seca se trabaja y, en un solo día, pueden hacerse de 30 a 40 llaveros, mientras que el mismo tiempo se puede invertir en hacer de uno a dos danzantes de venado, dependiendo el tamaño de éstos.

Para tallar la madera no son necesarios los moldes, expresó Figueroa Murrieta, pues muchas figuras se aprenden de memoria, no obstante las esculturas personalizadas, como aeroplanos, bustos o cristos, requieren de una fotografía o modelo para poderse hacer.

Prueba de ello es la reproducción de una válvula de gas hecha con madera, la cual tardó en terminarse alrededor de doce horas por su nivel de detalle. “Las herramientas que utilizan los artesanos para llevar a cabo estas representaciones son parecidas a las de los dentistas, utilizan taladros de diferentes tamaños para conseguir diversos acabados; hay que tener buen pulso para hacer el trabajo, no puedes venir crudo al taller”, dijo entre risas.

Las obras del tallador de palo fierro de la colonia Piedra Bola han sido reconocidas internacionalmente, en un encuentro entre el papa Francisco y Guillermo Padrés, el exgobernador de Sonora, llevó dos vírgenes, una para que fuera bendecida por el pontífice y la otra como regalo. Asimismo, entregó al expresidente Felipe Calderón una botella con bacanora forrada de palo fierro y, dentro de ella, misma que, a juzgar por la concepción popular del antiguo mandatario, seguramente disfrutó.