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Organizan por redes sociales raves Guadalajara

Guadalajara, Jalisco (OEM-Informex) Al menos cinco grupos, algunos de ellos compuestos por menores de edad, controlan los raves en la Zona Metropolitana de Guadalajara y algunas más en municipios cercanos para evitar la intervención policial; manejan invitaciones y convocatorias por redes sociales, en grupos cerrados, seguidos por 45 mil y hasta 175 mil personas.

 

 

Y fue así como policías municipales de Zapopan se infiltraron en tales grupos, se dieron de alta, fueron aceptados y así consiguieron el domicilio dentro del exclusivo fraccionamiento de Bugambilias, donde se capturó a cinco personas y fueron rescatados incluso algunos menores de edad privados de su libertad, además de que se decomisaron armas y drogas.

 

MINI RAVE

 

La convocatoria se lanza una o dos semanas antes del evento. Facebook es el medio más frecuente, aunque no aseguran que a últimas fechas, al sentir que eran perseguidos, la invitación iba de boca en boca, promocionando el ingreso a un grupo de “Whatsapp” donde estarían enterados y en directo, de las últimas noticias al respecto.

 

Moy, un frecuente asistente a estos eventos y de “música psicodélica” -como también se le denomina-, asegura que hay “fiestas” tranquilas, que ofrecen al menos “que uno ligue una chica”, pero otros “es puro degenere, a esos sabemos que vamos a drogarnos y hasta tener sexo sin condón”.

 

Refiere que no es nuevo y fincas usadas para ello “han sido muchas, se que no son de ellos, las rentan, las usan y ya que se “quemó” el domicilio, simplemente se cambian, se van”.

 

Eso es precisamente lo que hace más dificil a la policía poder detectar estos lugares y obtener órdenes de cateo.

 

Un agente investigador explica: “tuvimos una carpeta de investigación por un caso de corrupción de menores en agravio de dos personitas, llegamos con la orden de un Ministerio Público y solo encontramos un cuarto lleno de condones usados, varias botellas de licor vacías y restos de drogas como mariguana y crack”.

 

HARD PARTY TIME

La policía tiene información de que a este tipo de encuentros llegan siempre jóvenes entre los 13 y 19 años. Adultos están entre los organizadores.

 

El propio título implica “el grado de la fiesta”: Solo alcohol, alcohol y drogas y las llamadas “hard” ó “fulll”, que implican alcohol, drogas y sexo.

 

“No hay límites”, confiesa Moy cuando se trata de las de la última categoría. ¿Y si no traen suficiente dinero?. “Le digo, no hay límites, nos prestan, nos dan crédito, ah, pero eso sí, hay que pagar puntuales; creo que eso les pasó a algunos chavos, no pagaron y por eso los tenían, mientras sus amigos o familiares traían el dinero de los demás”.

 

Una botella de 60 pesos cuesta 150 pesos, hay porciones de droga de 100, 150 y 200 pesos, y “el que quiere más emoción, le cuesta más”. Calcula que un joven se gasta en promedio de 500 a mil pesos por fiesta.

En la última realizada en Bugambilias se calcula que acudieron unas 800 gentes. Los vecinos del fraccionamiento pensaban que era un gran festejo de cumpleaños, como otros que suceden ahí, había gente en las calles, a bordo de sus autos.

 

CINCO GRANDES GRUPOS, LOS PRINCIPALES ORGANIZADORES

 

De acuerdo a reportes, denuncias anónimas y otras investigaciones en proceso, se calcula que en toda la Zona Metropolitana operan al menos cinco grupos que se dedican a organizar este tipo de bacanales.

 

Son al menos tres que “trabajan” entre Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga, algunos de ellos han decidido salir de la ciudad y venden en paquete fiestas que incluyen camión de pasajeros que sale desde la ciudad, un pastelillo hecho con mariguana -para irse preparando- y algunas bebidas alcohólicas.

 

Empezaron por casinos o salones de fiesta, pero luego se fueron a granjas e incluso predios en pleno bosque, a la luz de la luna, donde no puedan ser ubicados por los cuerpos de seguridad

 

Otro grupo estaría organizando este tipo de fiestas en algunas casonas de la colonia Americana. “A veces patrullando, de pronto vemos gran cantidad de autos estacionados en torno a una casa, solo que es muy difícil, solo con esa sola información, poder intervenir, al menos que alguien se queje por el ruido”, explica uno de los gendarmes.

 

Un quinto grupo estaría “trabajando” entre el sector Reforma y el Libertad, con personas de mayor edad y con una casa de apuestas clandestinas de por medio.

 

A algunos de estos grupos se les ha ligado con fiestas de Rave organizadas en despoblado en municipios como Poncitlán, Ocotlán, la Barca, Cajititlán, Ahualulco del Mercado, la Venta del Astillero, Ixtlahuacán de los Membrillos y Cajititlán, entre otros.,