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Producción vinícola cayó un 3.2 por ciento en 2016, a 267 millones de hl (OIV)

  • Martes 11 de abril de 2017
  • en Sociedad

La producción mundial de vino cayó un 3.2 por ciento en 2016, hasta los 267 millones de hectolitros, sobre todo afectada por fenómenos climáticos como “El Niño”, que perjudicó a Argentina, Brasil y Chile, según la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

“Estamos más bien en un promedio bajo debido a fenómenos climáticos que afectaron a varias regiones del mundo”, comentó Jean-Marie Aurand, director general de la OIV, en una conferencia de prensa celebrada este martes en París.

Debido a “El Niño” y al consiguiente aumento de la humedad, los tres principales países productores de América Latina registraron una “drástica reducción” de la producción. Argentina, noveno productor mundial, sufrió el mayor retroceso en volumen (-3.9 millones de hectolitros) para sumar 9.4 millones de hectolitros (Mhl). En Chile, en el octavo puesto, la producción bajó 2.7 Mhl, a 10.1 Mhl.

En tanto, la producción de Brasil bajó un 55 por ciento hasta los 1.6 Mhl. Las primeras estimaciones de la cosecha de 2017 en el hemisferio sur son positivas.

“Producciones generalmente en alza con respecto a 2016, excepto para Australia y Nueva Zelanda, países que prevén una producción en gran medida equivalente a la del año anterior”, indicó la organización.

CRECE LA VENTA

En volumen, el mayor retroceso lo sufrió Francia (-3.5 Mhl), segundo productor mundial.

Sin embargo, Sudáfrica sufrió el efecto contrario y debido a la sequía su producción se contrajo un seis por ciento.

A nivel mundial, la superficie vitivinícola se estabilizó en unos 7.5 millones de hectáreas.

Cinco países representan más del 50 por ciento de la superficie dedicada a la viña: España, China, Francia, Italia y Turquía.

Sin embargo, la evolución es desigual según los países. En China la superficie vitivinícola creció en 17 mil hectáreas, mientras que en Turquía la viña perdió la misma cantidad. El consumo mundial de vino por su parte registró un leve aumento en 2016, alcanzando los 242 millones de hectolitros, aunque sigue siendo inferior a los niveles anteriores a la crisis financiera de 2007.