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Turistas disfrutan del recalentado en las playas de Acapulco

Luego de la desvelada por la festividad del Año Nuevo, miles de acapulqueños y turistas abarrotaron las distintas playas del puerto para disfrutar el tradicional recalentado a la orilla del mar.

Algunos amanecieron en la playa debido a que fue este lugar donde celebraron el Año Nuevo con bebidas y alimentos, muchos otros empezaron a llegar a las 8:00 horas cargados con grandes cubetas, ollas, cazuelas, hieleras y hasta con anafres y mascotas para seguir celebrando el inicio del 2018.

“Venimos en familia y con todo a terminar lo que quedo de la noche de ayer a la playa que es el mejor lugar para disfrutar y relajarnos de lo que fue una buena desvelada”, dijo Artemio Alcaraz Díaz, de 48 años de edad, quien llegó a la playa Papagayo acompañado por diez personas entre estas dos menores de edad que en todo momento se mantuvieron a la orilla del mar disfrutando de las olas que llegaban hasta sus pies.

La playa Papagayo, al igual que Caleta y Caletilla, fueron los balnearios más concurridos ayer por miles de familias que sin importar la lejanía de las colonias populares donde viven bajaron en carros particulares, taxis y o en los pocos camiones que circulaban cargados con todo lo necesario para disfrutar de un buen momento familia. Los tradicionales recalentados del pozole, pollo, pierna, así como los refrescos, cervezas y una que otra botella de tequila o de whisky y la música que sirvió para que algunas parejas bailaran sobre la arena del mar no faltaron en las reuniones que las familias tuvieron ayer en las distintas playas de Acapulco.

Doña María Estrada López o Mamá Mari, como le dicen sus familiares, llegó a playa Golfito a las 9:00 horas desde la parte alta de la colonia Emiliano Zapata sin importar el cansancio que representó traer una olla con el recalentado de pozole de pollo que quedó de la noche del domingo.

“No podíamos faltar a la playa como cada año lo hacemos, porque aun no teniendo dinero disfrutamos mucho en familia del mar, de la comida y de los buenos deseos que nos hacemos estando en una de las playas de Acapulco, porque cada año vamos a una diferentes para conocerlas todas, bailamos, nos tomamos una cerveza y cuidamos a los niños cuando se meten al mar pero todo es bonito porque la familia es primero”, dijo rodeada de sus cinco hijos y cuatro nietos.