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“Sólo 5 meses duró la casa que me dio el gobierno”: damnificada tras terremoto

  • Tania Aviles
  • Jueves 19 de septiembre de 2019
  • en República

“Sólo 5 meses duró la casa que me dio el gobierno, empezó con goteras, después se inundó y ahora toda mi familia tuvo que desalojarla y regresar a un jacalito, en donde vivimos 7 personas”, compartió Brígida Hernández Gamboa, una de las afectadas del sismo del 19 de septiembre.

En agosto del 2018, un año después del sismo del 19 de septiembre, el gobierno del estado encabezado en ese entonces por José Antonio Gali Fayad en coordinación con el Fideicomiso Fuerza México y el Grupo Mejoramiento Integral Asistido (MIA) entregó 15 viviendas a los habitantes de la Soledad Morelos, en Huaquechula, que perdieron su casa tras el temblor de hace dos años. Actualmente, la mayoría de estas casas son ocupadas como bodegas, graneros o están olvidadas.

Brígida Hernández, compartió a este medio, que el día del temblor estaba en el campo, se dedica a sembrar cacahuate y sólo sintió como la tierra empezó a vibrar. Cuando dejó de temblar, acudió rápidamente a su casa y sus cinco hijos le dijeron que su casa estaba destruida.

Foto: Bibiana Díaz

A pesar de que tenía muchos daños su inmueble, las autoridades consideraron que no era pérdida total y le dieron 15 mil pesos para reconstruir su casa. Trataron de levantarla, pero el dinero sólo alcanzó para un cuarto, y la persona que les ayudó a la construcción, hizo un mal trabajo, ya que a los pocos días otra vez se cuarteó.

Para el 24 de agosto del 2018, el Gobierno y algunos empresarios le entregaran una casa con tres habitaciones y un baño, en ese momento pensó que sus problemas se habían solucionado, pero tiempo después, “su casita” empezó a tener goteras a tal punto que cubrió todos sus muebles con plástico.

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Después intentaron colocar madera en su techo, pero no fue suficiente, y el agua provocó mucha humedad, a su vez salió mucho moho y al ver que sus hijos ya tenían congestión nasal e irritación en la piel por la humedad, optaron por dejar la casa y regresar a vivir al “cuarto mal hecho”, que les alcanzó para construir.

Foto: Bibiana Díaz

En un recorrido por la Soledad Morelos, El Sol de Puebla pudo corroborar que la mayoría de este tipo de casas están abandonadas, los vecinos explicaron que muchos de los beneficiados no viven en la comunidad, son personas que radican en Estados Unidos y sólo visitan el pueblo en diciembre, los que sí viven en Huaquechula, al igual que Brígida, han optado por no ocuparla, pues la filtración de agua ha descompuesto sus aparatos electrónicos y maltratado la poca ropa que tienen.

En contraste, María Mendoza, una de las mujeres que recibió de propia mano del gobernador las llaves de su nueva casa, no ha tenido problemas con su vivienda, ya que su casa fue la primera que se hizo y la que se presentó a la prensa hace un año; sólo registraron una vez goteras, pero un encargado de gobierno le ayudó a la reparación, fueron los únicos que recibieron ayuda luego de esta entrega.

En esta comunidad, hubo un gran porcentaje de personas que no recibieron la ayuda de la vivienda, sólo obtuvieron la tarjeta del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros S.N.C. (Bansefi) para la reconstrucción de viviendas, no obstante, muchos fueron víctimas de fraude.

El señor Efrén Vivaldo Bautista, perdió 2 cuartos en el temblor, cuando fue a pedir ayuda de las autoridades le dijeron que sus daños no eran pérdida total y que le iban a dar una tarjeta con 15 mil pesos para levantar su hogar, al poco tiempo “un arquitecto” llegó a la comunidad y les dijo que, si le daban 10 mil pesos y su tarjeta, en menos de un mes iban a tener sus cuartos. Él confió, y el joven, llevó material, construyó dos paredes y jamás regresó a Huaquechula.

Como Efrén hay otros 9 casos de personas que confiaron en este hombre, y hasta el momento, sólo saben que se llama Pablo y vive en Atlixco, pero ya no les responde las llamadas.

Foto: Bibiana Díaz

También hay casos como los de Rosario Flores, que, por el sismo de hace dos años, se cayó toda su entrada principal, pero las autoridades le mencionaron que eso no ameritaba ni apoyo de la tarjeta, ni apoyo de una casa nueva, así que tuvo que poner lonas para que los vecinos y perros no entraran a su casa, pero se siente insegura, ya que no tiene una puerta que la proteja. Su hija vive en Estados Unidos, pero el dinero que le manda, sólo lo destina a sus medicinas, ya que no puede caminar bien y sufre de la vista.

Foto: Bibiana Díaz

En el caso de la escuela de la comunidad y la Iglesia que se llama Nuestra señora de la Soledad, ese mismo año quedaron reconstruidas, en la institución académica sólo hubo cuarteaduras y en la Iglesia se cayó una cúpula, pero al no ser considerado un monumento histórico, los ciudadanos pudieron intervenirla sin ningún problema, se dañaron 4 imágenes religiosas, de igual modo, todas fueron arregladas antes de terminar el 2017.