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Denuncian casos de acoso en Veracruz; mayoría de víctimas son menores de 20 años

 

De 2009 a la fecha, la Fiscalía General del Estado ha iniciado mil 530 carpetas de investigación por el probable delito de acoso y hostigamiento sexual en el estado de Veracruz.

De acuerdo con información proporcionada vía Infomex y datos del Sistema de Investigaciones Ministeriales, es en los últimos años cuando se ha agudizado ese delito.

Así, en 2009 se iniciaron 62 carpetas; en 2010, 111; en 2011, 217; en 2012, 248; en 2013, 194; en 2014, 181; en 2015, 133; en 2016, 145; en 2017, 193 y en 2018, 239, según la información con fecha de corte al 7 de junio de 2019 en total, en los últimos 10 años se trata de mil 530 casos.

Destaca que la mayoría de las víctimas se encuentra entre los rangos de edad de los 11 a los 20 años con 532 denuncias del 2009 al 2018.

De los 21 a los 30 años de edad con 462 denuncias en los mismos últimos 9 años y de personas de los 31 a los 40 años existen 280 carpetas de investigación.

Las cifras van disminuyendo en personas mayores de 41 años aunque en el rango de edad de los 41 a los 50 también hay 123 casos.

Así, aunque la mayoría de las víctimas son mujeres, siendo mil 474 también hay casos de varones con 156, y en 208 casos no se especifica.

Sobre el estatus de las carpetas de investigación, solo en un caso durante 2016, reconocieron abstención de investigar pero la mayoría está en reserva con 692 casos, en incompetencia 80 casos y en trámite 542 de éstas.

Aunque se cuestionó también sobre casos de acoso laboral en el actual gobierno estatal y anteriores así como las dependencias involucradas tampoco se proporcionó información al respecto.

XALAPA

En el gobierno municipal pasado se presentó el “Protocolo para la Prevención, Atención y Sanción del Hostigamiento Sexual y el Acoso Sexual” en las dependencias y entidades de la administración pública municipal, que funge como una herramienta institucional para garantizar el correcto actuar de las autoridades municipales en el ámbito laboral, ante la posible comisión de hechos que vulneren el respeto y la dignidad de las personas con las que se tiene relación por motivos laborales, tema que empezó a ser visibilizado y atendido por distintos organismos y dependencias así como la Universidad Veracruzana.

Según autoridades, ese instrumento obedece al cumplimiento del objetivo de impulsar la igualdad de oportunidades y la no discriminación, para promover la cultura laboral y propiciar la institucionalización de la perspectiva de género y las relaciones equitativas entre mujeres y hombres en la administración pública municipal, como lo marca el Programa Municipal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres para una Vida Libre de Violencia en su eje estratégico dos, denominado “Cultura Institucional con Perspectiva de Género”.

Ahí se establece que la violencia sexual se encuentra descrita como un “acto que degrada o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la víctima, que atenta contra su libertad, dignidad e integridad, como una expresión de abuso de poder que implica la supremacía sobre la mujer, al denigrarla o concebirla como objeto; se considera como tal, la discriminación… o imposición vocacional, la regulación de la fecundidad o la inseminación artificial no consentidas, la prostitución forzada, la pornografía infantil, la trata de niñas y mujeres, la esclavitud sexual, el acceso carnal violento, las expresiones lascivas, el hostigamiento sexual, la violación, los tocamientos libidinosos sin consentimiento o la degradación de las mujeres en los medios de comunicación como objeto sexual”. (Ley No 235, 2008).

Añade que aunque se tiene la idea de que el hostigamiento sexual y el acoso sexual son la misma cosa, su factor de distinción es la relación de subordinación o jerarquía que pueda existir entre las personas.

En el primero de los casos el superior se aprovecha de su estatus de poder o autoridad, mientras que en el acoso sexual existe una relación jerárquica de igualdad; por tanto, conocer las diferencias y sus consecuencias es necesario para brindar una buena atención.

La violencia ocasionada por el hostigamiento sexual y el acoso sexual agreden no sólo las esferas física y mental de las víctimas directas, sino en general la dignidad humana, por lo tanto su prevención, atención, erradicación y sanción son fundamentales y obligatorias en el actuar institucional.

DATOS

La última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), realizada del 3 de octubre al 11 de noviembre del 2011, muestra que en el país 63 de cada 100 mujeres de 15 años y más señalaron haber sufrido algún tipo de violencia, ya sea por parte de su pareja o de cualquier otra u otras personas.

A su vez, la ENDIREH 2011 refleja que el 32% de mujeres encuestadas señalaron haber sido víctimas de diversas formas violencia sexual por parte de sus agresores: actos de intimidación, acoso o abuso sexual.

Dentro de los tipos de violencia que más han sido víctimas las mujeres se encuentra la emocional (44.3%), y ocurre principalmente por la pareja o esposo (43.1%).

Por el contrario, la violencia sexual ha sido experimentada por poco más de un tercio de todas las mujeres (35.4%), pero particularmente la ejercida por agresores distintos a la pareja y en sus distinta formas, desde la intimidación, el abuso sexual o el acoso sexual, no obstante que el nivel de este tipo de violencia donde el agresor es la pareja es menor, los actos de violencia sexual son de mayor gravedad.