abc Radio


El drama de morir en tierra ajena

  • Del anhelo de superación a la terrible realidad

José Luis Rico, El Sol de Hidalgo

Cuarto años tardaron sus restos en volver a su tierra. Intentó cruzar la frontera con Estados Unidos en 2012, pero agobiado por la sed falleció en el desierto para engrosar la lista de caídos tragados por la arena, dejando en la incertidumbre a una familia en Santa Ana Hueytlalpan, Tulancingo.

Su cuerpo se mantuvo desaparecido hasta 2016, cuando luego de largos meses el Departamento Forense estadunidense verificó su identidad y en octubre del año pasado volvió envuelto en la tragedia. Se llamaba Juan.

El “sueño americano” se convirtió en trágica realidad la ser abandonado en el desolado desierto, bajo el quemante sol o las congelantes temperaturas de las madrugadas fronterizas.

En paralelo

A miles de kilómetros del desierto, otro Juan, igualmente hidalguense, también perdió la vida en suelo estadunidense. El sol abrasador no se involucró, sino la noche y el anonimato de un pistolero, que en un arrebato de furia atacó a una multitud mientras pasaba la noche entre bebidas y baile: fue una de las 48 víctimas mortales en el atentado cometido en el Bar Pulse, de Orlando, Florida, ocurrido el 12 de junio del año pasado.

6,000 PAISanos HAN MUERTO al intentar llegar al país del norte en cinco años, según la Organización Internacional de Migrantes

6,000 PAISanos HAN MUERTO al intentar llegar al país del norte en cinco años, según la Organización Internacional de Migrantes

El evento ocupó los portales de noticias y se mantuvo en portadas de diarios por semanas. La identificación de su cuerpo fue más expedita y sus restos fueron repatriados el 23 de junio a la humilde comunidad de Maxtha, municipio de Huichapan.

No son casos aislados. La Organización Internacional de Migrantes reporta que en cinco años han muerto 6,000 mexicanos al intentar llegar al país del norte.

A nivel mundial, en el mismo periodo, perecieron en la tentativa de cambiar de residencia sin documentación legal 40 mil personas.

Hoy, prevalece la incertidumbre entre los 316,756 hidalguenses que radican al “otro lado” y quienes el año pasado ingresaron vía remesas 569 millones de dólares.

En solo un año, las deportaciones de hidalguenses sumaron 5,243.

El departamento de Atención a Mexicanos en el Exterior, delegación Hidalgo, organismo que brinda atención a connacionales en situación de vulnerabilidad, informa que de los hidalguenses muertos el año pasado en Estados Unidos cuatro perdieron la vida al intentar cruzar la frontera, mientras 15 padecieron alguna enfermedad, dos perecieron en accidentes, uno se suicidó y cinco fueron asesinados.

El año anterior sólo se repatrió a una menor de edad, meses después de que su madre, que sufre esquizofrenia, fuera detenida por autoridades migratorias y deportada. Finalmente, se logró reunir a la familia.

Cifras, números fríos, pero que reflejan la difícil realidad de los migrantes que, con o sin Trump, seguirán yendo en busca de mejores oportunidades.