abc Radio


Underworld cerró con éxito el Ceremonia

Por Pool González

Después de presenciar algo tan impactante y hermoso como la actuación de Björk en el escenario Vans, todos necesitábamos sacar esa energía que se había generado con tantas imágenes y sonidos. Los encargados de cerrar la quinta edición del Festival Ceremonia serían los británicos Underworld. Luego de que el equipo organizador agradeciera al público su apoyo y asistencia, presentarían al dúo inglés para cerrar con broche de oro y, aunque todo estaba por terminar, hacerlo de la mejor manera, con sonidos Techno y Trance de la vieja pero gloriosa escuela.

 

Con una iluminación digna de un Rave Noventero, una pantalla que proyectaba imágenes de ellos combinadas con el nombre de la banda y de las canciones comenzó la fiesta en el Escenario Corona a las 22:30. “Hola México, es un placer siempre regresar”, si ya todos estábamos felices de tenerlos sobre el escenario esto fue un catalizador que encendió aún más los ánimos. Todos por igual bailábamos como si esos ritmos tomarán el control de cada extremidad de nuestro cuerpo.

 

Two Months Off de las primeras ovacionadas, a más de uno se nos olvidó el frío que ya estaba dejándose sentir en el Pegaso, la fiesta y el baile seguía y de a poco iban apareciendo los clásicos, Jumbo, con su beat no tan estruendoso pero con todo el ritmo del mundo inyectaba más adrenalina al momento. Rez, Cowgirl, Dirty Epic y Low Burn hacían su parte para extender el trance en el que nos encontrábamos.

 

El momento culminante y que todos por igual esperábamos ansiosos por fin llegaba, y es que aunque todos sabíamos que eso significaba el fin del Festival, de un fin de semana de enojos, decepciones, esperanza y alegría, también sabíamos que sólo terminando llegaría el momento de escuchar esta joya representativa de los mejores Raves Noventeros (y actuales), Born Slippy comenzaba, esos teclados inconfundibles que emocionan desde que los reconoces sonaban y la locura volvía a invadir a todos los presentes, saltos, baile y mucha energía se sentía en ese momento, como cualquier momento, tiene un principio y un fin.

 

Así terminó todo, con la energía a tope esperando que la cita del próximo año sea igual, o mejor que esta que recién termina.