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Mujer se encadena a oficina de gobierno de SLP

Por Felipe Cárdenas

“Estoy desgastando a mi familia, quienes me han apoyado incondicionalmente, mi hijo y mi sobrina se han involucrado en esto, tan es así que se han sumado al encadenamiento”.

Enferma de diabetes, en condiciones no adecuadas para su padecimiento, con una alimentación deplorable y revictimizada por las autoridades, María de Jesús Alméndarez Prieto decidió encadenarse a las oficinas de Oficialía Mayor del gobierno del estado porque la quieren despedir luego de haber denunciado públicamente abusos de parte de un funcionario que se ampara en el fuero sindical.  La manifestante narró en entrevista exclusiva con El Sol de San Luis el calvario que ha vivido desde que presentó una denuncia en contra del funcionario Juan Martín Gatica Izaguirre, delegado sindical del SUTSGE en la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obra Pública de gobierno del estado.

“Es una lucha contra las injusticias, no estoy peleando cuestiones sindicales, sino toda una serie de violaciones que he sufrido, en mi persona y en mis derechos humanos”, manifestó la empleada estatal, quien cuenta con una antigüedad en la Seduvop desde hace 24 años.

El gobierno me ha traído de una dependencia a otra desde que decidí romper el silencio, como si yo fuera una delincuente, además de que no toma en cuenta la violencia institucional y la discriminación en mi contra, acusó.

Narró que los últimos días no han sido favorables para ella, “pernoctamos una persona de mi familia y yo cada día, me robaron pruebas de mi expediente, y esto lo acaba de certificar el juez, además de que hay dos recomendaciones que la administración no quiere cumplir, es difícil”, lamentó.

Reiteró el llamado que ha hecho de manera constante a las diputadas del Congreso del Estado para que la puedan ayudar.

Explicó que la decisión de encadenarse la tomó luego de que en incontables  foros exigía que se le regresara a su lugar de trabajo y hacía un llamado para que no se le siguieran violentando sus derechos humanos y laborales, “hoy sé que no cuento con las autoridades, solo con mi familia”, concluyó.